Rosario Hernández
El poder del carisma es el título de uno de los más de 37 libros sobre liderazgo, calidad total, productividad de Miguel Ángel Cornejo.
Dice Miguel Ángel Cornejo que los administradores desarrollan únicamente destrezas analíticas, los líderes carismáticos las creativas, los que intentan alcanzar aparentemente lo inalcanzable saben que la creatividad es un proceso de aprendizaje, no un proceso administrativo. El sistema que utilizan para llegar a su estrategia total es fragmentado y evolutivo.
En mi recorrer por este camino, me he encontrado con múltiples facetas sobre la creatividad en las organizaciones.
Es importante reconocer las condiciones de desarrollo de los nicaragüenses de manera general que han influenciado en su forma de educarse, de desarrollar habilidades y finalmente de ponerlas en práctica.
Una persona típica, lo que puede expresar en una organización es lo que ha adquirido con sus cinco sentidos a través de su formación y desarrollo de su entorno, de tal forma que ¿qué observamos de una persona que anda en busca de empleo? Porque además en la entrevista preliminar, inclusive antes de aplicar el test de aptitud, las personas preguntan más sobre lo que van a recibir de la organización de lo que pueden aportar a la misma.
Pensemos un momento que contratamos a esta persona que pasó por todas las pruebas, una vez en el cargo se le entregan sus funciones y todas las situaciones prohibidas en la empresa, es decir todos los “no” ¿Qué porcentaje de la PEA (población económicamente activa) de nuestro país se le dice lo que “sí” debe y tiene que hacer?
He encontrado muchos casos, aunque no siempre ocurre esto, que los colaboradores se quejan de que hacen sugerencias al jefe con dos resultados: el jefe presenta la propuesta como de él o lo corre porque lo opaca. Con esta actitud estamos matando “creatividad” y si como dice Miguel Ángel Cornejo: Un líder carismático cuestiona habitualmente lo que hemos hecho siempre: ¿Por qué lo tenemos que seguir haciendo así? Indica también, ¿Por qué tenemos que seguir vendiendo con los mismos métodos, o seguir trabajando igual con esa ineficiencia y esa improductividad? ¿Por qué tenemos que aceptar la mediocridad?
Entonces, es cuando surge el líder carismático, cuando dice: ¡Basta! Se acabó lo tradicional, se acabó la costumbre, ahora empieza el cambio y se declara en contra de esa corriente.
Como dice Ken Blanchard: “El modo de pensar que condujo al éxito en el pasado, no llevará al éxito en el futuro”. Tenemos que crear nuevas formas de hacer las cosas, facultar a los que hacen las tareas para que desarrollen su creatividad y la pongan a funcionar.
Son varios los factores para lograr que la gente trabaje en equipo, el líder carismático los conoce, los vive para dar el ejemplo, siendo coherente la palabra con sus actos y así va creando el ambiente que se requiere en las organizaciones para alcanzar el éxito ante las cambiantes situaciones que nos imponen los tratados de libre comercio y la eliminación de las fronteras económicas con la globalización.
Directora del Instituto de Gerencia y Liderazgo.