- Víctima se encontraba en salón “Norma”, imploraron por él, pero sujeto le descargó tres tiros de una 3-80
Luis Alemán [email protected]
Un hombre resultó gravemente lesionado de tres disparos, en lo que puede tratarse de una “pasada de cuenta”, en uno de los salones ubicado en los alrededores de la terminal de buses del Mmercado Roberto Huembes.
Se trata de Francisco José Saborío Cruz, de 35 años, quien al momento del ataque se encontraba dentro del salón Norma, consumiendo una gaseosa.
Los hechos ocurrieron a la 01:30 p.m. de ayer, en el salón Norma. Hasta ese lugar, llegó otro hombre quien, sin decir palabra alguna, desenfundó su arma, una pistola Taurus calibre 3-80, y descargó cuatro disparos, tres de los cuales penetraron en la humanidad de Saborío Cruz, quien cayó herido de gravedad.
Después de los disparos, el atacante identificado con el nombre de Carlos Ayerdis Mendoza, de 37 años, intentó huir de la escena, pero ninguno de los conductores de taxi que estaban en el lugar, aceptó llevarlo, lo que dio tiempo a varios policías que acudieron al lugar para capturarlo.
SE ENTREGÓ
El comisionado Horacio Sobalvarro, segundo jefe del Distrito Cinco de Policía, confirmó que el atacante, al ver a los agentes, se entregó sin ninguna resistencia, entregando también el arma con la que había hecho los disparos.
Según Sobalvarro, al momento de la captura, Ayerdis Mendoza afirmó que había disparado contra Saborío Cruz, porque éste le había robado en días pasados, una fuerte cantidad de dinero en dólares.
La identidad del lesionado provocó una confusión. En el Hospital Manolo Morales fue identificado como Bismarck Antonio Araica, de 35 años, pero la Policía aseguró que se trata de Francisco José Saborío Cruz.
NO LE ASEGURAN LA VIDA
El doctor Miguel Martínez, jefe de turno en Emergencia del Hospital Roberto Calderón, no daba muchas esperanzas de vida al lesionado quien presentaba un disparo en el cuello con orificio de salida en la cervical, sobre la traquea. Otro en el muslo izquierdo y un tercero en el hemitórax derecho.
Orlando Jiménez Garay, que se encontraba en el lugar a la hora de los disparos, aseguró que sólo vio a un hombre correr y ver a otro que estaba tirado en el suelo.
Norma Flores, dueña del bar donde ocurrieron los hechos, aún en estado nervioso, aseguró que le imploró al hombre que no disparara, pero éste descargó su arma, a pesar que había un niño a la orilla del ahora lesionado.