Edgard Tijerino M.Enviado especial [email protected]
LAS VEGAS.- ¿Qué veremos esta noche de Vernon Forrest? ¿Regresará con la versatilidad que lo llevó a la cima del boxeo? ¿Tendrá hoy suficiente agitación en la sangre, fuego en los puños y la claridad mental que nunca aparecieron en la primera pelea, destrozada por la agresividad de Ricardo Mayorga?
Hay mucha especulación alrededor del ex campeón convertido en retador. El decidió refugiarse en el silencio, permanecer oculto, distanciarse de la prensa, evitar encontrarse con Mayorga. Un enigma, digno de ser analizado por Agatha Christie.
A simple vista podríamos pensar: ¿Tiene miedo Forrest o está almacenando rabia para explotar hoy en el ring del Orleans, y mostrar toda la grandeza confiscada la noche del 25 de enero en Temécula, California?
En el boxeo, no hay sitio ni tiempo para el miedo. Deporte violento y sangriento por naturaleza, está hecho para gladiadores.¡Qué grande y destructivo se veía George Foreman en Kingston en 1973! Sin embargo, una y otra vez, Joe Frazier temerario, tan suicida como los kamikaze, se levantó de la lona para lanzarse contra sus bayonetas.
Forrest necesita, urgentemente, recuperar el terreno y el cinturón perdidos, y para lograr eso, tiene que tratar de “congelar”, esa furia homicida que ha catapultado a Mayorga hacia el estrellato.
¿Cómo fue posible que Forrest, tan altamente valorado, no tuviera tiempo de montar en su caballo frente a Mayorga en el ring del Hotel Pechanga? Bueno, el golpe de martillo doma el mármol y lo transforma.
En la revista The Ring se preguntan si la victoria de Ricardo fue algo casual, y si en la revancha, aplicando modificaciones y manejando su talento y habilidades, Forrest podrá responder al favoritismo de los expertos.
El plan de Forrest es un secreto guardado en el sótano de la Pirámide de Keops. Durante la conferencia de prensa, luego de agradecer a Don King por la revancha, se limitó a decir: haré una buena pelea, pueden estar seguros de eso.
Buenas peleas, fueron las dos que realizó contra Mosley, pero fue derretido por Mayorga. En Temécula, fue sometido a un baile macabro impactado brutalmente.
Randy Shields es quien se atreve a decir, “no lo atrapará esta vez”, sin entrar en detalles sobre el tipo de pelea que va a proponer Forrest.