La adolescente A.C.M.M., de 16 años, inducida por una supuesta amiga, a prostituirse. (LA PRENSA/C. CORTEZ)

Escapa de las “garras” de proxeneta

La adolescente fue engañada y obligada a tener sexo durante varios días con un sujeto mayor que ella Denuncian el caso ante Comisaría de la Mujer, y la Policía comienza a investigar Luis Alemán [email protected] Una joven de 16 años, en un intento por escapar del maltrato de su abuela materna, cayó en manos de […]

  • La adolescente fue engañada y
    obligada a tener sexo durante varios días con un sujeto mayor que ella
  • Denuncian el caso ante Comisaría de la Mujer, y la Policía comienza a investigar

Luis Alemán [email protected]

Una joven de 16 años, en un intento por escapar del maltrato de su abuela materna, cayó en manos de una “amiga”, que la indujo a la vagancia y a la prostitución, obligándola a sostener relaciones sexuales con un hombre.

Ella permaneció 26 días lejos de su casa y, durante ese tiempo, durmió en diferentes lugares, entre ellos cuartos de mala muerte y hasta dentro de un bus, donde fue entregada sexualmente a un hombre por su “amiga”.

“Yo no aguantaba los regaños de mi abuela y por eso dejé el trabajo que tenía y me fui de la casa”, relató la joven de iniciales A.C.M.M., quien se refugió en una supuesta amiga, a quien conoce únicamente como María José.

“Ella dijo que me ayudaría”, pero al final intentó llevarla a Costa Rica, donde “me ofreció que ganaría mucho dinero en un trabajo”, relató.

La abuela de la joven, interpuso la denuncia de la desaparición de su nieta, una semana después que ésta desapareció. “Yo creía que ella estaba en la casa de su patrona, donde trabajaba como doméstica”, afirma la abuela, justificando que por eso había dilatado tanto tiempo sin interponer la denuncia de su desaparición, ante la Policía del Distrito Uno.

ESTUVO EN BATAHOLA SUR

La adolescente relató que después de abandonar su trabajo como doméstica en una casa en Altagracia, se fue a un cuarto que alquilaba María José en Batahola Sur; y se puso a trabajar como mesera en un bar, cuya dirección no pudo precisar.

“Yo trabajaba limpiando mesas y barría, pero no me gustó, porque salía tarde”, relató la adolescente, que siguió a su “amiga”, quien le ofreció un mejor trabajo.

El pasado domingo la adolescente, logró evadir la vigilancia que sobre ella ejercía su “amiga” y se regresó a Managua. Por temor al castigo que recibiría de su abuela, buscó apoyo en un medio de comunicación que la entregó a la Comisaría de la Mujer en el Distrito Uno de Ciudad Sandino, el pasado martes 8 de junio.

LA CALLE O…

“Vos sólo seguime, vamos a buscar un mejor trabajo”, le aseguró María José, quien la llevó a Diriomo, municipio ubicado al oriente de Managua.

Según relató la jovencita, ahí conocieron a un muchacho que trabajaba en un bus que hace el recorrido Managua – San Jorge. Éste las llevó a ese poblado, donde permaneció varios días.

“Las noches las pasaba a veces en un cuarto o dentro de un bus”, relató, asegurando que su amiga le decía que ese muchacho le daría para viajar a Costa Rica, donde encontrarían un buen trabajo.

“Mi amiga se acostaba con ese muchacho”, aseguró, para luego afirmar que después María José comenzó a presionarla, hasta que una noche le gritó: “¿Qué preferís, la calle o acostarte con ese maje?”, obligándola de esa forma a sostener relaciones sexuales con el hombre.

«QUIERO QUE LA AGARREN»

La jovencita pidió en la Comisaría de la Mujer de Ciudad Sandino, que castiguen a María José por lo que le hizo. También pidió que la ayuden, porque el trauma que vivió no la deja descansar, por lo que se autorrecetó pastillas de Diazepan, para poder dormir.

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