- En presencia de tres notables, destituyeron a Abel Virgilio Reyes, por supuesta violación a una serie de artículos de la Ley de Municipios
- Concejales solicitaron a la Contraloría General de la República practicar una auditoría
Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/LEÓ[email protected]
En una sesión ordinaria, el Concejo Municipal de Achuapa suspendió temporalmente del cargo a su alcalde liberal Abel Virgilio Reyes Reyes, y lo sustituyó con la vicealcaldesa doña Rosa Marcos Lira, acuerdo que informaron al Consejo Supremo Electoral, con la entrega de una certificación del acta. Los concejales, que decidieron cerrar por dos días la Alcaldía, señalan al edil de supuestas irregularidades en sus funciones.
El acto se realizó ante tres notables de la ciudad, invitados como observadores. En el mismo fue destituido del cargo de secretario del Concejo, don Ángel Espinoza, considerado por sus colegas, como “secretario particular del alcalde”.
Toribio Benavides García, concejal del PLC, fue electo vice alcalde de ese municipio, localizado 138 kilómetros al norte de León.
CIERRE DE ALCALDÍA POR DOS DÍAS
Los concejales sandinistas Ronald Urbina Bonilla y Eloy Pérez Pérez, así como el liberal Toribio Benavides García, aseguran que el alcalde, al escuchar la decisión del Concejo abandonó la sesión, llevándose las llaves de las oficinas y los sellos de la Alcaldía, por lo que el gobierno local resolvió cerrarla por dos días.
Los concejales solicitaron a la Contraloría General de la República practicar una auditoría. Ronald Urbina Bonilla afirmó que el alcalde se negaba a informarles sobre la ejecución del presupuesto y a presentarles los estado financieros para su aprobación.
Aseguran los concejales que el alcalde no los tomaba en cuenta para la ejecución y evaluación de una serie de proyectos, que no fueron sometidos a discusión ni aprobación, entre los que señalan el Proyecto Techo y Piso, apoyado con fondos del Gobierno, a través del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur); proyecto del Mercado Municipal, construcciones de muros en la Escuela Adelita Soto y el mercado.
Señalan supuesta violación a una serie de artículos de la Ley de Municipios, entre ellos la prohibición al nombramiento de familiares del alcalde.
ALCALDE SE DEFENDERÁ
Abel Reyes Reyes, consideró que existe en su contra un plan de parte de los concejales sandinistas “que el lunes intentaron tomarse la Alcaldía” y han manipulado a los liberales Rosa Marcos Lira, vicealcaldesa y Toribio Benavides García.
“No he cometido ningún ilícito. No tengo temor que vengan la Contraloría o el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), a realizar una auditoría. La verdad es que los dos concejales y la vicealcaldesa han querido siempre interferir en mis funciones. Aprovecharon que salí del país, a un encuentro de alcaldes en Miami, en representación de la Asociación de Municipios de León Norte por cinco días, para acusarme de abandono de labores, pero no hay tal abandono, según la Ley de Municipios”, argumentó don Abel.
CORRELIGIONARIOS LO CRITICAN
Toribio Benavides García, concejal liberal se considera uno de los mejores amigos de don Abel Reyes y dio fe del apoyo que le brindó en su campaña electoral, pero sostuvo que don Abel no atendía al pueblo a pesar que le habían establecido tres veces a la semana.
“Hay una situación difícil en la municipalidad, a los trabajadores no se les ha pagado junio y tienen pendiente el pago en las ventas donde le proveen sus alimentos. Los contribuyentes nos preguntan qué pasa con nuestra plata, adónde se va? Nos vimos obligados, por las circunstancias, a tomar esta decisión de pedir la auditoría, él mismo estaba de acuerdo y se había comprometido a gestionarla. Nunca hemos sido conquistados por el Frente Sandinista”, explicó Benavides García.
Por su parte, doña Rosa Marcos, vicealcaldesa, dice que don Abel la ha marginado a tal grado, que prohibió a algunos trabajadores de la municipalidad hablar con ella. “Estuve tentada a renunciar, pero liberales y ciudadanos amigos que votaron por nuestra fórmula me animaron y me recomendaron no retirarme, recordándome que yo había llegado a esa alcaldía por sus votos”, dice doña Rosa, que califica de “machista y temperamental” al edil.