Dra. Amparo Gutiérrez Postosme
En LA PRENSA del 24 de junio del corriente año se publicó una información titulada: “Prometen revolución humana en el Minsa” , con declaraciones del ministro de Salud que hieren la dignidad de los médicos que prestan sus servicios profesionales en los centros de salud y puestos médicos.
El ministro se preguntó “¿de qué nos sirve realmente tener médicos con 20 especialidades y genios de la medicina en general, si no hay voluntad y amor de servicio?” La mordacidad del ministro es comprensible porque él gana mensual el equivalente a 10,000.00 dólares. ¿Podrá darnos lecciones de humanismo y de cómo atender a los nicaragüenses más pobres que visitan los centros de salud y puestos médicos? ¿Conocerá la situación desventurada que vivimos los médicos en estos lugares, sin medicina, sin gasas para curar, sin tensiómetros, sin medicina adecuada para curar la conjuntivitis?
Pese a que nuestro salario mensual es equivalente a 100 dólares, en muchas ocasiones compramos materiales médicos básicos para paliar las necesidades de los más paupérrimos; incluso les pagamos el taxi que los traslada en situaciones de gravedad extrema, a emergencia de los hospitales. Invito al ministro a donar su salario al puesto médico de Acahualinca, o al Centro de Salud de Catarina donde dice que nació, y de paso que visite las comarcas de Comala, Santa Bárbara, Los Laureles, Las Canoas, donde las necesidades son apremiantes y la tasa de mortalidad infantil es alta.
Los médicos que trabajamos para el Minsa utilizamos nuestro talento, ingenio y corazón para atender la demanda de salud de los nicaragüenses. Y nos fascina continuar siendo anónimos.