Médicos

Dr. Gerardo García Boza Con mucho asombro y preocupación leímos en los medios de comunicación escritos las declaraciones del doctor José Antonio Alvarado, ministro de Salud, durante un acto en el club campestre de Estelí, de que la gran debilidad de los médicos es la falta de humanismo y de conciencia social; que en las […]

Dr. Gerardo García Boza

Con mucho asombro y preocupación leímos en los medios de comunicación escritos las declaraciones del doctor José Antonio Alvarado, ministro de Salud, durante un acto en el club campestre de Estelí, de que la gran debilidad de los médicos es la falta de humanismo y de conciencia social; que en las nuevas generaciones hay muchas deficiencias y vacíos; que existen lagunas fundamentales de la preparación universitaria y otras que vienen de la familia; y que los médicos de las nuevas generaciones son “bisneros”.

Estas declaraciones son absolutamente inaceptables para el cuerpo médico nacional que se ha caracterizado por su alta sensibilidad social y humanística, como lo ha demostrado participando activamente en situaciones de desastres naturales, en las jornadas nacionales de vacunación y limpieza, y en la atención diaria de miles de ciudadanos que asisten a las consultas médicas de los centros públicos, a pesar de las grandes limitaciones de recursos técnicos (medicamentos, materiales) y humanos, y no obstante las condiciones físicas de trabajo que algunas veces son deplorables.

La sensibilidad social y humanismo del gremio médico es incuestionable y nuestros pacientes son los mejores testigos.

El señalamiento de que las nuevas generaciones tienen mucha deficiencia tanto en lo académico como en el aspecto familiar, es es un argumento que refleja la subjetividad con que el señor ministro valora la formación académica de los médicos. Es necesario puntualizar que los conocimientos de hace 30 ó 40 años no son los mismos conocimientos actuales, y los de hoy no son los mismos que habrá mañana. Los médicos jóvenes, con mucho esfuerzos, sacrificios y dedicación se han formado dentro de las limitaciones del sistema de salud nacional. Hay dignos ejemplos de profesionales que brindan sus conocimientos en todos los confines de nuestro país de forma desinteresada, aún sin ganar un salario, como es el caso de los residentes en formación en nuestros hospitales nacionales, sobre quienes descansa básicamente la atención del sistema de salud hospitalario. Y con respecto a nuestras familias, nos sentimos muy orgullosos de nuestros padres.

Ante su señalamiento de “bisneros” aclaramos que han sido los gobiernos de turno los que han institucionalizado una política de privatización de los servicios de salud, como el cobro de exámenes y creación de pensionados o privados dentro de las unidades asistenciales públicas. Y el hecho de que algún médico cobre honorarios dentro de este sistema no le da derecho al ministro a generalizar esta situación a todo el gremio médico.

(Con el respaldo de 56 firmas de médicos.)  

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