Quien al débil le sojuzga
y le da de puntapié,
hay un Ser, que todo ve.
que lo pesa, que lo juzga.
Como réprobo «apartado»
a la izquierda del Cordero,
quien ha sido piñatero
pagará por su pecado.
Y tendrán crujir de dientes,
como dice en la Escritura
los de aviesa catadura,
que son lobos y serpientes.
Clamarán con seco llanto
los que el mérito escupieron
y becerro de oro hicieron
para honrarlo como santo.
Los que al pueblo trasquilaron
hasta dejarlo sin «lana»,
trabándole gran jarana,
por todo lo que robaron.
Los malos serán destruidos
y los justos exaltados,
después que sean juzgados
y en dos bandos divididos.
Ocotal, Nva Segovia