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MAYAR AL-KABIR, IRAK.- Los soldados británicos regresaron el sábado a un poblado iraquí que fue escenario esta semana de un enfrentamiento que dejó seis soldados muertos e incrementó los temores de violencia en la comunidad de mayoría chiíta.
Unos 50 vehículos blindados ligeros y pesados avanzaron hacia el poblado bajo el fuerte sol del mediodía, mientras cuatro helicópteros artillados sobrevolaban el área. Los soldados fueron recibidos por un grupo de clérigos chiítas y funcionarios municipales en una ceremonia que busca poner fin a las tensiones, además de aliviar los temores de que los británicos planeaban tomar el poblado en venganza.
“No estamos aquí para vengarnos. Estamos aquí para restablecer comunicaciones y poner el proceso de (reconstrucción) en marcha nuevamente’’, dijo el capitán Guy Winter, residente de 30 años de Dover, Inglaterra, quien hizo el primer contacto con la delegación iraquí.
El jeque Abu Salam al-Saedi, clérigo del vasto poblado sureño de Basora, quien llegó a Maja al-Kabir para recibir a los británicos, prometió un nuevo principio.
“La gente quiere paz, no rendición, paz con honor, no con desorden’’, dijo, agregando que el lado iraquí deseaba “dejar este incidente en el pasado’’.
Casi 200 personas estuvieron presentes en la reunión entre ambas partes en una intersección cerca del mercado principal de Mayar al-Kabir, 290 kilómetros al sureste de Bagdad.
Las muertes ocurrieron el martes, cuando se tornó violenta una manifestación de iraquíes molestos por lo que consideraban como allanamientos injustificados y lanzaron piedras contra los soldados. Los militares fueron superados por sus atacantes y cuatro soldados británicos murieron.