Migrantes

Miguel Ángel Jarquín Caldera Las remesas familiares a los países latinoamericanos fueron 23 mil millones de dólares en 2001, según el BID. La mayoría de los nicaragüenses ha emigrado a Estados Unidos como indocumentados o mojados, con mucho peligro para sus vidas. Además, se han endurecido los controles del Departamento de Inmigración norteamericana, después de […]

Miguel Ángel Jarquín Caldera

Las remesas familiares a los países latinoamericanos fueron 23 mil millones de dólares en 2001, según el BID. La mayoría de los nicaragüenses ha emigrado a Estados Unidos como indocumentados o mojados, con mucho peligro para sus vidas. Además, se han endurecido los controles del Departamento de Inmigración norteamericana, después de los atentados del 11 de septiembre del 2001.

El Gobierno nicaragüense debería promover tratados bilaterales que estipulen contratos de trabajos con períodos definidos, de dos a tres años por lo menos, con la Unión Europea, EE.UU., países asiáticos e inclusive centroamericanos, para legalizar el status migratorio de nuestros trabajadores. Con la formalización a través de contratos laborales se lograría un control migratorio más eficaz para esos países; contribuirían a la débil economía de Nicaragua; resolverían sus problemas de mano de obra no especializada; se establecería una estricta selección de los interesados por medio del Ministerio del Trabajo, y los trabajadores recibirían capacitación actualizada de acuerdo a la tecnología moderna.  

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