- La Policía creyó que era carne de caballo porque los trabajadores no llevaban la documentación requerida
Elízabeth [email protected]
Por varios minutos dos trabajadores del Hospital Roberto Calderón permanecieron en la entrada de Ciudad Sandino, retenidos junto a dos cadáveres de desconocidos y restos humanos que trasladaban hacia el cementerio de esa localidad, luego que efectivos policiales los confundieron con robaganado.
La Policía realizaba ayer los tradicionales retenes, cuando en ese momento circulaba por el lugar una camioneta alquilada por el hospital para el traslado de cuerpos. Al observar los uniformados los extraños sacos ensangrentados, pensaron que se trataba de trasiego de carne de caballos.
Y aunque los trabajadores insistieron en que se trataba de los desechos del hospital, no pudieron comprobarlo, porque se les había olvidado la documentación requerida en estos casos.
Esto les llevó a permanecer retenidos hasta tanto no se presentaran las autoridades hospitalarias con la información necesaria que despejara toda duda. Al final, acudió el comprador del hospital, Francisco Baquedano, con un documento y los trabajadores procedieron a sepultar los restos humanos.
Desde hace varios años, ese hospital dispone del cementerio de Ciudad Sandino para sepultar los cadáveres después que permanecen por mucho tiempo abandonados en la morgue de ese centro asistencial, al igual que desechos humanos de las operaciones que practican.
“Esto es viejo, no tiene nada de espectacular”, comentó Baquedano, quien indicó que ayer trataban de dar sepultura a los dos desconocidos después que esperaron varios meses a que los familiares acudieran a reconocerles.