- A plena luz del día, cuatro asaltantes incursionaron en una vivienda y
despojaron a los moradores de
sus prendas y otras pertenencias - En su retirada los delincuentes
realizaron disparos al aire para
evitar ser capturados por los vecinos
Elízabeth [email protected]
Un fugaz asalto ocurrió la tarde de ayer en un barrio capitalino, cuando tres hombres y una mujer –uno de ellos armado con fusil AK–, incursionaron en una vivienda.
En su huida los asaltantes realizaron varios disparos al aire para evitar que los vecinos los aprehendieran, lo que provocó alarma en el vecindario.
El inusitado hecho ocurrió de la Kativo, ocho cuadras al sur, en el barrio “Francisco Aguilar”.
Eran cerca de las 3:00 p.m. Varios miembros de la familia de Maura Lau, propietaria de la vivienda afectada, se encontraban reunidos en su hogar, cuando fueron sorprendidos por la presencia de supuestos policías.
“Dijeron que eran policías, que no nos moviéramos”, expresó Yesenia Lau, hija de la perjudicada, minutos después de ocurrido el hecho.
De pronto, dijo, que los presentes se vieron sorprendidos, cuando los hombres que inicialmente les habían asegurado ser efectivos policiales, procedieron a despojarlos de sus pertenencias.
Los desconocidos se llevaron las prendas de oro que poseía cada uno de los habitantes de la casa, así como los teléfonos celulares que portaban.
Sin embargo, hasta ayer los familiares de Lau desconocían a cuánto ascendía el monto de lo robado.
Los delincuentes se movilizaban en vehículo marca Lada, amarillo, el que estaba estacionado en una esquina cercana a la vivienda, en el cual un hombre esperaba impaciente a las otras cuatro personas .
ABANDONAN A SU ACOMPAÑANTE
La mujer que los acompañaba trató de subir al vehículo, pero al no lograrlo con la misma rapidez que los hombres, éstos optaron por dejarla a merced de los habitantes del sector, quienes la capturaron. Los vecinos llamaron a la Policía y entregaron a la desconocida.
SE RETIRAN CON DISPAROS
Eriselia Zúñiga, una de las vecinas, expresó que unos minutos antes había acudido a la casa de Lau, a efectuar una llamada telefónica, por lo que se encontraba afuera de su casa y pudo observar cuando uno de los desconocidos ordenaba al conductor del vehículo: “Jalate”.
Ante la advertencia efectuada por los afectados sobre el asalto cometido, los vecinos salieron en su auxilio e intentaron impedir que los asaltantes huyeran.
El desconocido que portaba el fusil AK, reaccionó disparando para contener a los vecinos y poder abordar el vehículo Lada que los esperaba.