- Barry Bonds sigue fabricando proezas
- 73 jonrones en una temporada es la marca que posee Barry Bonds, quien además ha ganado 5 títulos de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.
Edgard Tijerino [email protected]
¿Escuchan ese ruido, cómo si un volcán estuviera en erupción, o un león hambriento rugiendo en el Coliseo romano?
Señores, los cimientos del béisbol han sido estremecidos nuevamente. El “monstruo” Barry Bonds, sigue impactando.
A pocos días de aterrizar en la pista de los 39 años, cuando se supone que el inevitable desgaste te carcome, ese incansable y fiero competidor que es el guardabosques de los Gigantes, logró su robo de base número 500.
Ese esfuerzo mayúsculo, lo ha convertido en el único pelotero en la historia con 500 jonrones y 500 estafas.
Sin precedentes naturalmente, pero Bonds significa mucho más que eso.
Agreguemos sus cinco títulos como Más Valioso de la Liga Nacional, la cifra récord de 73 jonrones en una temporada, 8 guantes de oro, su temporada 40-40 en 1996 igualando una hazaña sólo lograda por Alex Rodríguez y José Canseco, y su reciente cetro de bateo con 370 puntos.
¿Qué les parece?… Es obvio que observando, analizando y admirando ese “paquete”, el asombro pica. Un buen momento para detenernos y preguntarnos: ¿Será Barry Bonds el primer pelotero que entre por unanimidad a Cooperstown?
Es tonto y quizás mezquino discutir si se lo merece, pero no lo veo viable, porque los tradicionalistas, los veneradores de aquellos ídolos que nos empujaron hacia un apasionamiento inconmensurable por el béisbol de Grandes Ligas, consideran imperdonable, valorar a alguien, por muy Barry Bonds o Willie Mays que sean, por encima del mejor de todos, como lo es Babe Ruth, y no recibió todos los votos.
Es decir, que pese a la inmensidad de la actuación registrada por Barry Bonds, eso no ocurrirá, más allá que su grandeza no pueda ser medida.
El gran pelotero dejará para las futuras generaciones, tres retos tan gigantescos como la victoria de Ulises aniquilando al Cíclope, Aquiles matando a Héctor, y Teseo entrando y saliendo del Laberinto construido por Dédalo, y son los siguientes: 1) Otro 500-500 parece tan improbable como la construcción de un hospital con todos los recursos, o un estadio moderno en este brutalmente deteriorado país… 2) Un desborde ofensivo individual capaz de producir 73 jonrones, es tan fantasioso, como tumbar la marca de 13 goles en una Copa del Mundo o subir por las escaleras hasta la azotea del Edificio Sears en Chicago… 3) Poder ver a otro pelotero con cinco títulos que lo acreditan como Más Valioso, es tan difícil, como poder escribir cinco obras que nos ofrezcan la belleza, humor y maestría que encontramos en Cien años, El otoño, Amor en tiempos de cólera, Funerales de Mama Grande y Vivir para contarla.
Willie Mays (600 HR y 338 robos), Bobby Bonds el padre de Barry (332-461) y Andre Dawson (438-314), son los únicos integrantes del Club 300-300, pero cada uno de ellos quedó muy distante de golpear las puertas en el Salón 500-500, reducido a sólo uno.
¿A qué edad Julio César conquistó las Galias?… ¿Qué estaba haciendo el gran Alejandro a los 39 años?
Por ahora, todo lo logrado por Barry Bonds, parece inverosímil, aunque robarse 500 bases, no puede impresionarnos a quienes hemos visto robarse 500 millones de dólares en la suma de diferentes operativos en este pobre país.