Benjamín Blanco y Douglas [email protected]
En tiempos indígenas la Laguna de Masaya proveyó de agua a unos 400 mil indios chorotegas, que bajaban de las comunidades hoy conocidas como Masatepe, Nindirí, Nandasmo y Niquinohomo, relató el historiador y experto en temas ambientales, Jaime Incer Barquero.
“Por muchos siglos, miles de mujeres bajaron con tinajas a tomar agua de la laguna. Luego, en la era moderna, cuando aparecieron los pozos, la laguna se abandonó como fuente de agua potable; pero ahora esa agua está podrida, hay mucha materia orgánica, la laguna se ve cada vez más verde por la proliferación de algas, algo muy común en las aguas contaminadas”, explicó Incer.
AMENAZA LATENTE
La contaminación de los ríos, lagos y lagunas de Nicaragua, amenaza la pureza y calidad de las fuentes de aguas subterráneas, que abastecen a la mayoría de la población.
Hace más de dos décadas “el uso intensivo de agroquímicos, durante el boom algodonero, llegó a afectar algunas fuentes de aguas subterráneas”, dijo Marcelino Jiménez, vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Ingenieros Sanitarios (Anisa).
En los 99 pozos que hay en Managua, para abastecer de agua a la ciudad, se hacen análisis fisicoquímicos dos veces al año, para controlar los niveles de nitrato, nitrito, fósforo y otros minerales, de acuerdo a las normas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
ASI MURIO TISCAPA
Un caso similar de contaminación ocurrió con la Laguna de Tiscapa en Managua, que se alimentaba sólo de aguas subterráneas, hasta que el alcalde sandinista Samuel Santos, en los años 80, desvió hacia ella dos cauces.
El agua de Tiscapa era de buena calidad antes que le echaran las aguas sucias de los cauces, afirma Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Tiscapa bien pudo ser una fuente de agua potable para los habitantes de Managua, pero ahora está muy contaminada.
ORIGEN OLVIDADO
La palabra Nicaragua proviene del vocablo Nic-atl-nahuac, que según la interpretación del escritor nicaragüense Carlos Mántica, significa “aquí junto al agua” o “aquí junto al lago”. A pesar del origen del nombre del país, ningún gobernante nicaragüense se ha preocupado por crear un sistema de leyes que protejan, cuiden y conserven las fuentes de agua.