Hernaldo Núñez Molina
El Gobierno economizaría millones con la reducción, mediante una reforma constitucional, del número de diputados, magistrados de la Corte Suprema de Justicia, magistrados del Consejo Electoral y contralores colegiados. Se debería dejar 50 diputados, siete magistrados, un Consejo Electoral como el que manejaba el doctor Modesto Salmerón, y un solo Contralor General de la República, como es en la mayoría de los países.
Los diputados deben ser escogidos entre personas de gran capacidad, honradas e intachables. Y lo mejor sería que todas estas posiciones fueran nombradas por oposición como se acostumbra hacerlo en varios países más desarrollados.
En Nicaragua estos puestos son dados como premios y por pactos de dirigentes de los partidos, para sus allegados, aunque no tengan capacidad para desempeñar sus funciones. El Gobierno actual que denominan de Nueva Era debería ser austero, eliminar la corrupción todavía existente y mejorar día a día nuestra pobre economía.