- Lo importante no es que no hayan aparecido las armas de destrucción masiva en Irak, que fue el motivo oficial de la guerra, sino que el pueblo iraquí está libre del represivo régimen de Saddam Hussein, el cual podrá ahora construir una sociedad democrática y ser ejemplo para el Medio Oriente, estima el académico conservador Tom Donnelly. “Es casi un punto de vista racista decir que los árabes son incapaces de autogobernarse de una manera decente”, defiende.
Alberto L. Alemán
Thomas “Tom” Donelly ha recorrido varios caminos: ha sido académico, asesor del Congreso y ejecutivo de poderosas corporaciones estadounidenses. Su trabajo, junto al de otros intelectuales neoconservadores pro republicanos, nutre ideológicamente la política exterior y militar del presidente George W. Bush.
Donelly es miembro y ex subdirector ejecutivo del Project for the New American Century o PNAC. En español: Proyecto para el Nuevo Siglo Americano. Este organismo privado agrupa a académicos, políticos de la administración Bush, empresarios e influyentes columnistas.
Sus propósitos son grandiosos, tal como son definidos en su página web (www.newamericancentury.org) y se definen así: “El liderazgo de EE.UU. es bueno para EE.UU. y para el mundo por igual; dicho liderazgo requiere fuerza militar, energía diplomática y compromiso con los principios morales”.
El PNAC propone que Estados Unidos aproveche este momento único en la historia, y asegure su condición de única superpotencia mundial. Lograr el objetivo pasa a través del fortalecimiento del poderío militar de EE.UU., nuclear y convencional, la eliminación de regímenes hostiles como Irak, Norcoera e Irán.
Estados Unidos, sostiene el PNAC, tiene la misión de defender y difundir los valores de libertad y democracia en todo el mundo.
LA PRENSA conversó por teléfono con Donelly, quien habló desde Washington.
¿Cree Ud. que el hecho de que no se hayan encontrado armas de destrucción masiva en Irak daña la credibilidad de los gobiernos de Estados Unidos y de Gran Bretaña?
Creo que el argumento tiene más efecto en aquéllos que se opusieron a la guerra, de todas maneras. No creo que tenga mucho efecto en Estados Unidos sobre las personas que apoyaron la guerra y que especialmente han visto el efecto mayor de la victoria en términos de poner fin a la represión del anterior régimen de Saddam Hussein.
La gente está más impresionada por el descubrimiento de cámaras de tortura o de fosas comunes, y ya comprendieron a través de la historia pasada que este “régimen bribón” (rogue regime en inglés) tenía estas armas (de destrucción masiva) y un programa para desarrollarlas, porque las usó en conflictos pasados; así que, ciertamente en los Estados Unidos, la mayoría de los estadounidenses está desconcertada por el curso de los acontecimientos, creo (que está) bastante confiada en que la administración Bush está reuniendo evidencias de la mejor manera posible, y una de las preocupaciones es qué pasó con estas cosas, que podrían haber caído en manos de otra gente mala, pero no hay mucha preocupación, no hay un amplio sentimiento de que esto invalida (las razones para haber hecho a) la guerra.
Comprendo que así reacciona el público estadounidense. ¿Qué me dice de la opinión pública en otros países, en Europa, por ejemplo?
Hubo un amplio sector de la opinión pública europea que estaba contra la guerra.
Primero dijeron que era un error ir a la guerra. En los primeros días de la guerra hablaban de que habría un atolladero. Después de la victoria y de que aparecieron los signos de brutalidad del régimen, se vieron marginados o forzados a calmarse.
Se han escudado en el asunto de las armas (que no han aparecido). Acepto que la opinión pública europea es diferente; pienso que el premier Tony Blair sí tiene que preocuparse de su futuro político.
Cuando uno entra a la página web del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC), al cual Ud. pertenece , uno lee entre los objetivos, “Es bueno para EE.UU., es bueno para el mundo”. Puede explicarnos esta idea.
Creo que es una simplificación un poco exagerada, aunque trataré de explicar. Los principios políticos de EE.UU.: libertades individuales, libertad y la democracia, son principios que los estadounidenses consideran aplicables universalmente, así que si la libertad y la democracia son buenos para los estadounidenses, son buenos para los nicaragüenses, los africanos, los europeos, los iraquíes (…) La gente tiene derechos políticos porque son individuos, seres humanos, y ése es el propósito del gobierno de reconocer esos derechos y tratar de asegurarlos y promoverlos.
Los gobiernos que no reconocen estos derechos, que los suprimen, son ilegítimos y eso es una verdad ya sea un gobierno estadounidense o un gobierno árabe.
Algunos críticos dicen que es difícil esperar realistamente que un Irak democrático sea un ejemplo para el resto de Oriente Medio, porque la tradición política de esta región es autocracia, dictaduras, monarquías absolutas. De ese modo, ¿en qué basar las esperanzas de un Oriente Medio más democrático?
Bien, si usted quiere mirar los patrones de la historia en diferentes culturas, hay razones para ser optimistas si se ve a la historia de manera apropiada.
Estos argumentos son del tipo que algunos usaban una década atrás; decían sobre los latinoamericanos que la tradición de los conquistadores españoles… por la razón que sea, Ud. sabe, (o de) las culturas indias nativas de América, no eran un terreno acogedor para los gobiernos democráticos, etcétera, etcétera.
También decían de los japoneses y de los alemanes: que eran razas belicistas, autocráticas, (pro) aristocráticas, que no podían gobernarse con estabilidad en un régimen democrático, y ahora pensamos que son democracias muy maduras y estables.
Nuevamente, si miramos atrás, en los últimos 25 años, el número de gobiernos democráticos y de gente que vive en libertad en el planeta ha subido dramáticamente. Y no hay razón para pensar, ciertamente sin intentarlo, que esto no puede ser el caso en el mundo árabe.
Y es casi un punto de vista racista decir que los árabes son incapaces de autogobernarse de una manera decente.
Hubo una gran división entre EE.UU. y Europa, y en Europa misma. ¿Cómo ve el futuro de la estratégica relación transatlántica? Algunos analistas expresan que la OTAN está muerta como una organización defensiva estratégica.
Pienso que tendrá que ser diferente. Considero las diferencias con Alemania y Francia importantes y fundamentales. Francia siempre concibió la Unión Europea como una especie de contrapeso a Estados Unidos, pero resulta que incluso en Europa, hay muchos que piensan que ésa no es una idea muy buena (ríe divertido), para usar una suave expresión. Hay una división.
En cuanto a la OTAN, es menos probable que sea la organización que funcionaba según el tradicional principio “todos para uno, uno para todos, vamos a la guerra”, pero aún tiene que servir un importante propósito para las tropas estadounidenses y de otros países que comparten los mismos principios y políticas, para que puedan entrenarse juntos, y eso es algo importante que hacer.
¿Qué hay de un rol de la OTAN en la guerra contra el terrorismo, contra las redes terroristas?
De nuevo, Ud. sabe, yo la vería más como un proveedor de fuerzas (…) Y si no tuviéramos la OTAN, tendríamos que idear algo diferente que cumpliría las mismas funciones.
En los principios del PNAC, se habla de evitar que una potencia rival se convierta en una superpotencia como EE.UU. ¿Ve Ud. como realista que la Unión Europea o China se conviertan en esa superpotencia rival?
Yo diría que casi no hay oportunidades de que la Unión Europea lo haga. Yo favorecería que cualquier nueva capacidad militar que pueda poseer Europa…mmm, no creo que sea algo que debamos temer. A pesar de nuestras diferencias, los europeos y los estadounidenses compartimos un compromiso común con la democracia…
Ambos son el mundo occidental.
Sí. Tenemos riñas con los alemanes o los franceses, como hay discusiones en la familia. Pero el caso de China es muy diferente. China es, discutiblemente, el único país que podría convertirse en esa potencia rival e incluso encabezar una coalición antiestadounidense en el mundo. Y su visión de cómo debe ser el mundo y de los derechos políticos de las personas, sigue siendo muy diferente de nuestro punto de vista.
Ud. puede esperar que China cambie pacíficamente, pero no puede estar seguro que eso sucederá.
Muchos hablan de que Corea del Norte o Irán serán los próximos blancos militares de Washington. Ambos pertenecen, como Irak, a lo que el presidente George W. Bush llama el “Eje del Mal”. ¿Qué se dice en Washington? ¿Se puede esperar una solución diplomática a la crisis coreana o una militar ?
Creo que es muy improbable que haya una guerra en la Península Coreana. Por otro lado, la perspectiva de esa guerra es atemorizante; debemos tener en cuenta esa posibilidad en serio, incluso cuando pensemos que no es justamente la salida más probable.
Este es claramente un régimen terrible, terrible, que no hace mucho por su propio pueblo, y la única manera en que puede tener cierta influencia es desarrollando armas nucleares o amenazando con invadir Surcorea.
El problema no tiene una solución obvia. Hubo quienes predijeron hace un buen tiempo que el régimen norcoreano colapsaría, pero allá está aún, siendo cada vez más indignante y más peligroso.
Y el asunto es cómo cambiar el régimen norcoreano sin tener que ir a la guerra. Porque ni la presente situación ni la guerra son una solución aceptable.
Norcorea posee armas nucleares, ¿no? Una o dos bombas…
Esa ha sido la conclusión de la comunidad de inteligencia estadounidense por cierto tiempo. Ahora los norcoreanos mismos se jactan más o menos de ello. Así que obviamente hay una incertidumbre acerca de la situación, del estado exacto de sus armas nucleares, de su programa nuclear. Pero es lo suficientemente terrorífico, y hay que agregarle la incertidumbre.
¿La solución del problema coreano pasa a través de involucrar a China?
La primera tarea es ver qué pasará con China: ¿Va a ser China un responsable miembro de la comunidad internacional o seguirá tolerando esencialmente a un loco y peligroso “régimen bribón” en Norcorea? No parece que los chinos han tomado una decisión al respecto, al estar ellos mismos en un proceso (interno) de cambio de líderes, como Ud. sabe. Así que los chinos la tienen difícil…… Pienso que el “status quo” (el estado actual de cosas) no es muy bueno para China, de cualquier manera. Si China quiere desarrollarse económicamente, necesita cierta dosis de estabilidad en la región (…) Me es difícil dar la respuesta (a su pregunta).
¿Y qué me dice de Irán? Hay protestas a favor de reformas democráticas…
Es también ésta una situación muy voluble y potencialmente muy peligrosa y violenta. Justamente hay mucho descontento entre los iraníes con la naturaleza del régimen. Irán es una sociedad y una cultura muy sofisticada, y soportó mucha violencia y represión desde la revolución (islámica) del (ayatolá) Rujolá Jomeini en 1979.
Por otro lado, el liderazgo religioso ha dicho recientemente que quiere acelerar su programa de armas nucleares , y ellos no parecen estar muy deseosos de compartir el poder, de tolerar más pluralismo, más democracia, más libertad en esa sociedad.
Así que el asunto que más preocupa es la dificultad de ver dónde las aspiraciones de reformas y libertad puede ser canalizadas en la sociedad iraní. Obviamente, nosotros (EE.UU.) quisiéramos ver un tipo de gobierno diferente en Irán, pero como con Norcorea, los estadounidenses no desean ir a la guerra. Observamos de cerca a Irán.
¿Si Irán no abandona su programa nuclear, es probable que EE.UU. lance una invasión como lo hizo en Irak?
No estoy seguro, no sería exactamente como en Irak. Es muy difícil ver una genuina invasión dirigida a instalar un nuevo gobierno en Irán. No creo que sea imposible, pero es altamente improbable hacerlo. Especialmente, que todavía queda un largo camino en Irak.
Dos escenarios me parecen credibles. Uno es un ataque a las instalaciones nucleares, al continuar Irán con el desarrollo de armas nucleares; eso parece posible.
(También) me parece que lo que EE.UU. haría, si hubiese una revolución democrática en Irán (y si siguiera) una violenta reacción, (una) contrarrevolución, daríamos algún tipo de ayuda a las fuerza democráticas en Irán.
SU CARRERA
Actualmente, Tom Donelly es un miembro del American Enterprise Institute (AEI) , uno de los más influyentes “think tanks” del establishment conservador de Estados Unidos.
En 2000, fue el autor principal de un vasto estudio que contiene un plan de consolidación de la superioridad militar estadounidense, llamado “Rebuilding America´s Defenses”.
En 2002, sirvió como director de comunicaciones estratégicas de Lockheed Martin Corporation.
De 1999 a 2002 fungió como subdirector ejecutivo del PNAC.
De 1996 a 1999, sirvió como director del Policy Group del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de EE.UU.
Ha sido editor de diversas publicaciones, entre ellas del Army Times, órgano del Ejército. Para el AEI elabora el reporte National Security Outlook.