- Washington quiere impedir desarrollo de armas nucleares
EFE
LONDRES.- El subsecretario de Estado para el Control de Armas y la Seguridad Internacional de EE.UU., John Bolton, no descartó una acción militar contra Irán si ese país no abandona su programa de desarrollo de armas nucleares, dijo ayer a la BBC.
“El presidente (de EE.UU., George W. Bush) ha dicho en varias ocasiones que todas las opciones están sobre la mesa. Pero ésta (la acción militar) no es nuestra preferida”, señaló Bolton, quien añadió que, de cualquier forma, “ha de ser una opción”.
Este alto cargo de la Administración estadounidense dijo que Bush se reserva el derecho de llevar a cabo una acción militar contra Irán, en caso de que Teherán no abandone sus esfuerzos para desarrollar armas nucleares.
Si bien Bolton subrayó que la acción militar sería el último recurso, sí observó que no puede permitirse a Irán desarrollar una capacidad armamentística que podría desestabilizar a toda la región.
“Las armas nucleares –prosiguió Bolton– son increíblemente peligrosas” y advirtió que a la existencia de un supuesto programa nuclear en Irán, hay que sumar los “agresivos esfuerzos (de ese país) para aumentar la variedad de sus misiles balísticos, que obtienen más y más de nuestros amigos y aliados”.
Según Bolton, “esa es una de las razones por las que hemos presionado tanto a los rusos y por la que el presidente ruso, Vladimir Putin, se ha mostrado de acuerdo en que no le interesa a Rusia tener, justo al sur del país, un Irán con capacidad nuclear y equipado con misiles balísticos”.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó ayer que Irán le ha asegurado que no pretende fabricar armas nucleares y que está dispuesto a firmar todos los acuerdos internacionales de no proliferación.
“Hace dos días hablé con el presidente (iraní) Mohamed Jatamí, quien me aseguró que Irán no tiene planes para desarrollar armas nucleares”, dijo Putin.
JUZGARÁN A MANIFESTANTES
Decenas de detenidos en las protestas pro democráticas de los últimos nueve días en Irán, serán juzgados próximamente, según informó ayer la agencia oficial iraní de noticias, IRNA.
El director del Departamento de Justicia, Abasali Alizadeh, dijo que los juicios comenzarán en breve, pero no precisó el número de los detenidos o si los procesos se desarrollarán a puerta cerrada.
Según cifras no oficiales, al menos 300 personas fueron detenidas en las manifestaciones, que duraron nueve días, especialmente en Teherán, donde tuvieron lugar las protestas más violentas contra el régimen islámico chiíta que gobierna el país desde 1979.
Los manifestantes, sobre todo estudiantes que exigen reformas democráticas, criticaron al líder supremo iraní, Alí Jamenei, que lidera la corriente conservadora del régimen.