- En un espacio de 24 metros cuadrados, unos 72 reos conviven todo el día en las condiciones más infrahumanas. Algunos de ellos tienen dos años de “vivir” ahí, porque las mismas funcionan como cárceles para reos condenados
Sergio León C.CORRESPONSAL/[email protected]
Reos apiñados unos sobre otros es lo que se aprecia en las celdas preventivas de la Policía Nacional de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). Hay hacinamiento, condiciones antihigiénicas e inhumanas, y los detenidos comparten reducidos espacios con presos ya condenados.
El jefe de la delegación policial en el Atlántico Sur, subcomisionado Luis Barrantes, dio a conocer que mantienen restringida sus actividades de prevención del delito porque deben cuidar a los reos.
“Tenemos que asumir actividades propias del Sistema Penitenciario Nacional en Bluefields. El 88 por ciento de la población penal ya está condenada. Muchos de ellos tienen auto de prisión”, se quejó el jefe policial.
Añadió que “ese 88 por ciento representa 64 reos condenados que deben estar en el Sistema Penitenciario, pero están en las celdas preventivas de la Policía. Solamente ocho de ellos son los que deberían estar bajo nuestra responsabilidad”, apuntó Barrantes.
Lo anterior significa que existen 72 reos, entre condenados y en proceso, que conviven en un espacio cerrado de cuatro por seis metros; es decir, 24 metros cuadrados. En su interior, existe solamente un hoyo al nivel de piso en el que realizan sus necesidades fisiológicas. El hacinamiento y encerramiento produce un efluvio pestilente en su interior.
Barrantes está preocupado por la salud no sólo por las condiciones internas. Los techos de las celdas están averiados y, cuando llueve, el agua humedece el local y a los reos. “Temo que todo esto afecte la salud de los reos y les produzca un desequilibrio mental que desemboque en desesperación, agresiones y hasta amotinamiento”, dijo Barrantes.
DESVIAN FUERZAS
El hacinamiento es tanto en las celdas policiales de Bluefields que las autoridades del orden público tendrán que mantener bajo custodia a reos que tienen condenas de dos hasta 20 años de cárcel por la comisión de diferentes delitos.
“Las pocas fuerzas que tenemos para garantizar la seguridad ciudadana en Bluefields las tenemos que dividir para garantizar la vigilancia y la seguridad a la población y vigilar y garantizar el pase de alimentos y visitas de los familiares de los reos que no nos pertenecen. Desviamos fuerzas que deberían de estar patrullando las calles”, acotó Barrantes.
El jefe policial aseguró que si fueran trasladados los reos ya condenados al Sistema Penitenciario, los detenidos en la Policía estarían “felices de la vida como viviendo en un hotel, quizás hasta visitas conyugales les daríamos”, ironizó el jefe policial en el Atlántico Sur.
EN LAS MISMAS CONDICIONES
LA PRENSA intentó comunicarse con las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional en Bluefields para conocer de las condiciones carcelarias de los reos. Sin embargo en sus oficinas no había nadie autorizado para dar las informaciones.
Conocimos que las mismas condiciones de hacinamiento que existe en la preventiva policial también existe en la Penitenciaría de Bluefields. “Aquí ya no hay más cama para tanta gente. Tenemos 109 internos. Solamente que nos construyan otro penal podríamos recibir reos de la Policía. La otra manera es que alguien salga en libertad. Si sale uno entra otro”, indicó una fuente de todo crédito de la Penitenciaría de Bluefields.
SIN CONDICIONES HIGIÉNICAS
“No tenemos un lugar adecuado para hacer nuestras necesidades fisiológicas. Si fallamos en el tiro tenemos problemas. Tengo más de dos años de estar en la preventiva. Estoy condenado por lesiones y quiero ir al Sistema”, declaró un reo que nos pidió mantener su nombre en el anonimato.