María José Zamora
Felicito al señor Karsten Jochims por su excelente artículo El buen negocio de gasificar la basura, publicado en LA PRENSA el 14 de junio. En él claramente explica todas las posibilidades que están a disposición de Nicaragua para resolver el problema de la basura y para sacar provecho de ésta. Pero al igual que el Sr. Jochims, yo opino que el problema mayor no es la basura sino los funcionarios ineptos característicos de este país.
Es lamentable que en Nicaragua, por lo general, llegan a los puestos de poder, personas cuyo único interés es llenarse los bolsillos y hacerse propaganda para las siguientes elecciones. Opiniones como la del señor Jochims dan pruebas contundentes de la cantidad de ayuda que se pierde en beneficio del país, sencillamente porque ésta no representa para él o los funcionarios encargados de captarla ningún beneficio personal.
¿Por qué el alcalde de Managua pone oídos sordos a la ayuda del gobierno japonés y a tan excelente solución al problema de la basura, pero promueve la transformación del Parque Nacional Volcán Masaya en un basurero gigante?