Zulema Yessenia Cajina. (LA PRENSA/Reproducción/G. Miranda)

Mata a sus dos hijos por despecho

Carol MunguíaCorresponsal / [email protected] Una mujer con presuntos desórdenes emocionales mató a sus dos hijos y atentó contra la vida de ella misma. El móvil de la tragedia que sacudió a Chinandega, fue la decisión que tomó el marido de la victimaria al ponerle fin a la relación marital que tenían desde hace tres años. […]

Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]

Una mujer con presuntos desórdenes emocionales mató a sus dos hijos y atentó contra la vida de ella misma. El móvil de la tragedia que sacudió a Chinandega, fue la decisión que tomó el marido de la victimaria al ponerle fin a la relación marital que tenían desde hace tres años.

“Yo nunca pensé que iba a hacer algo tan espantoso, mejor me lo hubiera hecho a mí”, dijo Mario Antonio Cruz Ruiz, de 43 años de edad, cuando fue llevado a la unidad de Policía para prestar su declaración de ofendido.

Conmocionado por los hechos, Cruz Ruiz relató que el día de los hechos había discutido con su mujer Zulema Yessenia Cajina, de 23 años, a quien describió como de carácter fuerte, que lo maltrataba física y emocionalmente, y que extendía la violencia doméstica a sus vástagos.

“Le dije que se fuera de la casa y que se llevara lo que quisiera porque yo había decidido hacer vida marital con un nuevo amor. No hubo discusión. Pero al regresar a la vivienda en el Reparto Montserrat, en la noche, me encontré con la casa cerrada”, dijo el ofendido.

Desde afuera observó el televisor encendido y la llave de la paja del lavandero abierta.

Testigos del Reparto Montserrat dijeron que al abrir la puerta, los niños fueron auxiliados y trasladados al hospital, con aparentes signos de intoxicación. Todavía Zulema estaba con ellos, pero misteriosamente desapareció.

Los niños Brisa Carolina Ruiz de dos años –hija de la pareja– y Jerson David Picado Cajina, de seis años, murieron por ingerir sustancias desconocidas. Los familiares de la victimaria impidieron al médico forense practicar la autopsia a las víctimas.

La Policía capturó a Cajina al momento que entró a la casa de su madre en el barrio San Agustín a eso de las 10:30 a.m., donde se velaba a los menores. En ese momento perdió el control de sus emociones y requirió de atención médica en el Hospital España.

Personal médico de dicho hospital confirmó a LA PRENSA que ingresó a la Sala de Observación por intento de suicidio, pero no presentaba signos de intoxicación. Custodias de la Comisaría de la Mujer impidieron el paso de los fotógrafos y camarógrafos al lugar donde estaba recluida la paciente. También en la casa donde se veló a los niños se negó el acceso a los medios de comunicación.

Durante el sepelio registrado ayer por la tarde, no asistieron los padres de las víctimas. La madre de los niños, por estar recluida en un centro asistencial, tampoco llegó al entierro de los menores.  

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