Luis Alemán [email protected]
La Policía Nacional descartó que en el doble homicidio ocurrido entre dos amigos que se liaron a tiros, el pasado martes, hayan existido diferencias por amores con una misma mujer.
“Fue un pleito por demostrar cual de las armas que portaban era la mejor”, afirmó la suboficial Gloria Hernández, vocera de la Policía en el Distrito Cuatro.
Rogelio Suárez Ruiz y Oswaldo Vargas Martínez, estaban tomando licor y al calor de los tragos, Suárez Ruiz inició una discusión argumentando que el arma que portaba era mejor que la que tenía su amigo.
Debido a que la discusión verbal subió de tono, Vargas Martínez optó por retirarse del lugar, una pulpería ubicada del edificio Armando Guido una cuadra al lago, una arriba y media al lago.
Según la versión policial, eso molestó aún más a Suárez, quien desenfundó su pistola nueve milímetros y realizó un disparo que penetró en el ombligo de su amigo, quien herido, también sacó su pistola, una Colt calibre 45 y realizó cinco disparos contra su amigo, quien murió instantáneamente al recibir un balazo en la tetilla izquierda, uno en el abdomen y otro en la barbilla.
Vargas murió horas después, mientras era intervenido quirúrgicamente en el Hospital “Roberto Calderón”, a donde fue trasladado por varios vecinos.
“Descartamos que la discusión entre ambos amigos haya sido por una mujer”, afirmó la suboficial Hernández, quien confirmó que las investigaciones del caso fueron cerradas al quedar claro el motivo del doble homicidio.
Ayer tarde, el cadáver de Vargas Martínez fue trasladado a la ciudad de Juigalpa, de donde era originario, mientras en el barrio “Julio Buitrago” familiares de Suárez Ruiz raptaron su cadáver trasladándolo en un camión a la comunidad Las Calabazas, Ciudad Darío, de donde era originario.
Consuelo del Carmen Pérez Treminio, con quien Suárez Ruiz compartió los últimos 12 años de su vida, dijo que dos hermanas y varios primos del difunto llegaron a su casa haciendo escándalo y se llevaron el cadáver para sepultarlo en esa comunidad.
“Ellos vinieron y se llevaron el cadáver, sin mi consentimiento”, dijo Pérez Treminio.