Diputados

María Alejandra Lacayo A. El pretexto de que los Partidos Políticos son los únicos que pueden manejar la nación es un disparate. Los diputados, en un desmesurado deseo de satisfacer su ego político volcaron su fanatismo en algo tan serio como fue la elección de las máximas autoridades del Poder Judicial. ¿Y la culpa de […]

María Alejandra Lacayo A.

El pretexto de que los Partidos Políticos son los únicos que pueden manejar la nación es un disparate. Los diputados, en un desmesurado deseo de satisfacer su ego político volcaron su fanatismo en algo tan serio como fue la elección de las máximas autoridades del Poder Judicial. ¿Y la culpa de los elegidos? Pues que se prestan al juego de la guerra de poderes que tantos obstaculiza el desarrollo del país.

Tras la elección de los magistrados se encuentra la estrategia de hacer del Poder Judicial una amenaza para el Ejecutivo e impedirle al Gobierno desarrollar sus políticas administrativas.

Personas con mayor autoridad moral que quienes se adueñan del Estado consideramos irresponsable la actitud de los diputados que han demostrado que sus principios morales obedecen y sirven a banderas políticas a la que de una u otra manera le deben su estatus, sin importar las consecuencias que sus actos puedan tener en quienes los eligieron y les han confiado su destino.

Abogada y Notaria Pública.  

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