Los productores de la zona alquilaron un tractor para sacar los productos que se salvaron de las inundaciones, para no perder el cien por ciento de la cosecha. (LA PRENSA/R. ORTEGA)

Malacatoya se inunda otra vez

Unas 300 personas resultaron afectadas por el desborde del río de esa zona Jehú Hernández Sandoval [email protected] Aproximadamente trescientas personas, en su mayoría niños y adolescentes, se encuentran damnificadas en la comunidad Tepalón número 2, en Malacatoya, Granada, producto de las fuertes lluvias caídas en los últimos días. El río Malacatoya se desbordó unos diez […]

  • Unas 300 personas resultaron
    afectadas por el desborde del río de esa zona

Jehú Hernández Sandoval [email protected]

Aproximadamente trescientas personas, en su mayoría niños y adolescentes, se encuentran damnificadas en la comunidad Tepalón número 2, en Malacatoya, Granada, producto de las fuertes lluvias caídas en los últimos días.

El río Malacatoya se desbordó unos diez metros fuera de su cauce en las inmediaciones de esa comunidad, afectando las más de 40 casas que habitan los perjudicados, llegando a cubrir totalmente casi un kilómetro de carretera.

Aunque los pobladores conocen el peligro que representa tener el agua del río bajo el tambo de sus casas, o dentro de ellas, se niegan a ser evacuados hacia un lugar seguro.

El señor Gregorio Téllez, por ejemplo, expresó que todos los años ocurre lo mismo en ese sector, aunque admitió que “este año está comenzando más temprano y si sigue así, quién sabe si lleguemos a finales de mes”.

No obstante, indicó que se quedará junto a su familia hasta que vean que es absolutamente necesaria la evacuación, como ocurrió en 1998 con el huracán Mitch.

El hecho de tener las aguas en el patio de sus casas, en la cocina y hasta en los dormitorios, al parecer no les incomoda, pues se observa que desarrollan normalmente su vida cotidiana.

EN RíO REVUELTO

El lado positivo del desastre que está afectando a la comunidad, lo observan sus habitantes en la facilidad con que pueden sacar peces del río. Varios hombres, utilizando implementos rudimentarios, en cuestión de minutos llenaron un saco con guapotes, que utilizarían para alimentar a sus familias.

Otros encontraron en la actividad de transportar pasajeros de un lado a otro del río, una forma de obtener dinero extra, aunque sea de forma temporal. Utilizando un bote de remos, llevan a los interesados hacia la comunidad de “La Tabaquera”, ubicada en el lado opuesto de Malacatoya, servicio por el que cobran un córdoba.

Los pobladores de esa comunidad lamentaron esa situación, puesto que les está afectando el bolsillo. “Hoy no pude mandar a mis cinco niños al colegio, porque tengo que pagar cinco córdobas en la mañana y cinco córdobas en la tarde, y no tengo tanto dinero”, expuso una señora que se encontraba a orillas del río.

PLAN DE EMERGENCIA

El agente de policía, Iván Danilo García, oficial de turno en la Delegación de ese municipio, explicó que debido a las constantes situaciones de peligro que enfrenta la población de Malacatoya con las inundaciones, son capacitados con bastante frecuencia por miembros de la Defensa Civil de Granada.

Dijo que casualmente el fin de semana pasado tuvieron un entrenamiento a cargo del jefe policial, capitán Ramón Alemán, en el que planificaron las formas de evacuación y los lugares hacia los que se dirigirían en casos de emergencia.

No obstante, señaló que la renuencia a salir de sus casas es muy común y que son muy pocas las familias deciden dejar sus hogares para buscar un refugio seguro en otro lugar.

COSECHAS PERDIDAS

Los pobladores de Tepalón número 2 se dedican principalmente a la agricultura y perdieron gran parte de sus cosechas, producto de las inundaciones.

Entre todos los pequeños productores del lugar, a la fecha han perdido unas diez manzanas de melón, diez de pipián, quince de ayote, veinte de plátanos y veinte manzanas de maíz.

Para evitar que se pierda toda la siembra, tuvieron que alquilar un tractor para transportar frutos sazones, para luego ponerlos a madurar.

Manrique Cordonero, por ejemplo, perdió dos manzanas de ayote, lo que considera una gran afectación, pues los vendía en el mercado a 120 córdobas la docena.

“No hemos perdido toda la cosecha, pero si sigue lloviendo de esta manera, no sólo la vamos a perder, sino que nosotros también corremos peligro”, dijo.

TEMEN ENFERMEDADES

Las madres de familia temen el brote de enfermedades diarreicas, ya que la crecida del río rebalsó las letrinas, con la correspondiente diseminación de las excretas en el agua y el ambiente, poniendo en peligro la salud de todos, principalmente de los niños, que conforman la mayoría de la población de Tepalón número 2.  

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