Pavel Illich Munguía Chávez
Soy nicaragüense, tengo 21 años de edad, desde hace 13 resido en España, cuando puedo viajo a Nicaragua. Soy homosexual y desde hace dos años tengo pareja a quien quiero mucho. En mi familia todos saben de mi condición sexual y nadie se ha mostrado con desagrado.
En Nicaragua ser homosexual se ve inmoral y se le insulta por ser “cochón” (palabra que en muchas ocasiones se equipara con escoria). Cuando llego a Nicaragua noto esa intolerancia en la gente de mi ciudad, Chichigalpa. Pero es igual en otros lugares. Me importa poco que se burlen de mí ya que no convivo con ellos. Pero me pongo en el lugar de muchos jóvenes homosexuales. Una tendencia que no se elige; se nace.
La homosexualidad no es una enfermedad, es un derecho de vivir, a vivir como a uno le parezca. Llamo a la tolerancia y respeto de todo el mundo para con los homosexuales. Dentro de unos días (el 28 de junio) se celebrará el Día Internacional del Orgullo Gay, Lésbico y Transexual.