La actriz Ruddy Rodríguez estelariza la novela “El inútil”.

Un inútil sustituye a un mentiroso

“El inútil” es la telenovela que repondrá a “Pedro El Escamoso” en el Canal 2. Esta telenovela es colombiana su protagonista es Julián Arango, a quien ya vimos actuar en “Yo soy Betty, la fea”. Arango, pasa de ser un talentoso y creativo diseñador de modas en “Yo soy Betty la fea”, a convertirse en […]

“El inútil” es la telenovela que repondrá a “Pedro El Escamoso” en el Canal 2. Esta telenovela es colombiana su protagonista es Julián Arango, a quien ya vimos actuar en “Yo soy Betty, la fea”.

Arango, pasa de ser un talentoso y creativo diseñador de modas en “Yo soy Betty la fea”, a convertirse en un completo inútil que nació por cesárea, pues su madre decidió a la hora del parto que si su hijo tenía que pujar por la vida, lo hiciera después.

Desde su nacimiento en el seno de un hogar conformado por los adinerados Adelaida Koopel y Francisco Martínez, Martín Martínez Koopel, el inútil, ha vivido en una burbuja en la que no tiene que hacer el menor esfuerzo para existir.

Sus padres siempre fueron bastante desprendidos y distantes en su forma de crianza, mientras la madre sólo lo veía cuando lo exhibía ante sus amigas de sociedad, su padre consideraba que debía permanecer en un internado hasta que pudiera sostener una conversación con un adulto.

Teresa, la nana de toda la vida, les quitó a los Martínez Koopel cualquier preocupación por su ‘retoño’, pues ella misma, junto a su esposo Rafael, se dedicó a criarlo como lo hacía con su hijo Alfredo. Al lado de Rafael, un músico que recorría las grandes fiestas, Martín conoció la música y el baile.

El cumpleaños número 30 de Martín Martínez marca un cambio radical en la vida de quien hasta ese momento ha sido considerado por todos como un verdadero inútil.

Sus padres, aunque saben que el comportamiento de su hijo es el resultado de su propia incapacidad, lo ponen contra la pared al advertirle que no seguirán teniendo inútiles en su casa.

La decisión es radical: a partir de ese momento tiene tres meses para irse de la casa y ganarse la vida como cualquier persona de su edad. Y una advertencia más: se va con una mano adelante y otra atrás. Lo malo de esto es que a Martín lo único que le gusta hacer en la vida es bailar porro, merengue, cumbia, salsa, cha-cha-cha frente a una orquesta y abrazado a una mujer.

Tomado del Internet: www.colombia.com/  

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