Luis Alemán [email protected]
La situación del niño Norvin Ezequiel González Sánchez, a quien su abuelo le dio a beber guarón (licor no refinado) el 31 de mayo pasado, se complicó en el Hospital “Fernando Vélez Paiz”, luego que los médicos comprobaron que el menor está ciego.
La ceguera de González Sánchez puede ser consecuencia de la intoxicación alcohólica a la que fue sometido, afirmó el doctor Julio Flores, director del Hospital “Vélez Paiz”. “Él no mira, consideramos que podría ser una complicación”, afirmó Flores.
El niño se encuentra internado desde el pasado 31 de mayo, después de quedar en estado de coma producto de una intoxicación al tomar abundante alcohol, inducido supuestamente por su abuelo Germán González, su tío Danilo González y Yáder Araica, un vecino de la familia.
HA RECUPERADO SU MOVILIDAD
“Tenemos problemas, él no mira y necesitamos una evaluación del oftalmólogo”, expresó el doctor Flores, sin embargo, dijo que el pequeño ha recuperado su movilidad, “incluso ya camina para ir al servicio higiénico, apoyado por su madre”, expresó el médico.
Tiene que ser sometido a una valoración oftalmológica y según el doctor Flores, aún no es posible darle de alta.
“A estas alturas, no podemos hablar de dar de alta, todavía tenemos que esperar algunas valoraciones médicas”, indicó Flores quien afirmó que falta aún una valoración de los neurólogos pediátricos que lo atienden periódicamente.
El menor incluso, “ha intentado articular algunas palabras, pero tenemos problemas con la vista”, lamentó el doctor, quien no pudo determinar si su pérdida de visión será momentánea o quedará así para toda su vida.
González Sánchez quedó en estado de coma después de ingerir una fuerte cantidad de guarón, que había sobrado de la celebración del Día de la Madre, el pasado 30 de mayo, en la que participaron su abuelo Germán González, su tío Danilo González y Yáder Araica, un vecino de la familia.
Los tres estuvieron tomando el 30 de mayo hasta entrada la madrugada del 31.
Según Araica, el abuelo del niño, cada vez que éste tomaba un trago, expresaba orgulloso: “Ese es mi nieto”.
El abuelo, el tío y Araica fueron acusados por el Ministerio Público en el Juzgado Octavo de Distrito Penal, por los delitos de lesiones dolosas y exposición de personas al peligro. La doctora María del Carmen Solórzano, Fiscal Departamental de Managua, afirmó que de resultar culpables de los delitos y en base a los daños sufridos por el niño, los imputados podrían recibir penas entre los seis y doce años de cárcel.