Luis Alemán [email protected]
Con una profunda herida en el cuello, que le cortó la yugular, murió el joven Marvin René Tenorio, de 25 años, en una de las calles del barrio Milagro de Dios, después de ser atacado por un grupo de pandilleros que se molestaron porque la víctima se negó a darles diez córdobas.
Esa es la versión que manejan los vecinos del joven, originario de Waslala, quien tenía cerca de tres años de vivir en el barrio, cuidando una propiedad que su padre había comprado.
Pero la Policía maneja otra versión. El comisionado Javier Obando, jefe del Distrito Cinco, afirma que la muerte de Tenorio fue producto de “una riña entre tres o cuatro personas”.
El cuerpo desangrado de Tenorio quedó a unos 100 metros de la esquina donde según los vecinos fue macheteado y a 50 metros de su casa de habitación, quien también sufrió la furia de los delincuentes, quienes descargaron sobre la propiedad, una lluvia de piedras dañándole el techo.
“No contentos con machetearlo, se subieron al techo de la casa y lo dañaron todo”, afirmó una señora que por temor a los delincuentes, prefirió no revelar su nombre.
Los hechos se registraron, según versión de la Policía, a las 11:50 p.m. del pasado domingo, en el barrio Milagro de Dios, de la Sandak del Mercado “Iván Montenegro”, 17 cuadras al sur, propiamente frente a la casa del occiso.
Manuel Adolfo Carcache Pavón, vecino del fallecido, narró que los delincuentes rompieron a pedradas el candado de una puerta de hierro de la casa; y se subieron al techo dañando el zinc, por lo que Tenorio se refugió en la vivienda de un vecino.
Los minutos de vida del joven estaban contados, pues sin razón alguna, decidió salir a la calle para ver si sus atacantes se habían marchado, pero fue sorprendido por uno de ellos, recibiendo tremendos machetazos en varias partes del cuerpo.
Herido de muerte, Tenorio regresó hasta donde estaba Carcache Pavón, pidiéndole ayuda, “pero ya no podíamos hacer nada, las heridas que tenía eran de muerte y sólo nos quedaba esperar que muriera”, aseguró.
Los vecinos afirman que los autores del crimen son los delincuentes apodados “Manchado”, “Chibolón”, “El Tingo” y “Mariano”, también identificaron a las mujeres apodadas “La Negra” y “Yamina”, ésta última se dedicó a lanzar piedras contra la casa de la víctima.