- Efervescencia social en el represivo régimen teocrático
AP, Reuters
TEHERÁN.- Más de 250 intelectuales iraníes han pedido al líder supremo de Irán, ayatolá Ali Jamenei, que abandone el principio de que él es el representante de Dios en la Tierra y acepte que es responsable por sus acciones ante el pueblo.
En un comunicado, que se entregó a The Associated Press el lunes, los intelectuales dijeron que respaldan el pedido formulado, el mes pasado, por legisladores liberales para que se realicen reformas democráticas en Irán.
La acción fue adoptada tras una semana de protestas y disturbios en Teherán, en la cual manifestantes en favor de la democracia se enfrentaron con policías y bandas armadas que respaldan al régimen de línea dura de los clérigos islámicos. Durante las protestas, y por primera vez desde la revolución islámica de 1979, los manifestantes pidieron que Jamenei fuese ahorcado.
Estudiantes de Teherán han realizado protestas durante seis días, principalmente contra los líderes clericales y han chocado con radicales islamistas.
Las protestas parecían haber disminuido el lunes, pero medios estatales reportaron manifestaciones pequeñas dispersas, con un saldo de un muerto.
Los clérigos que controlan el Poder Judicial y las fuerzas de seguridad, consideran a Jamenei el representante de Dios en la Tierra, y cuya palabra no puede ser cuestionada.
“Considerar que individuos están en la posición de la divinidad y del poder absoluto … es politeísmo abierto (en contradicción con) Dios Todopoderoso”, dijo el comunicado emitido el domingo.
PRESIÓN
Irán se mantuvo firme el lunes ante la creciente presión mundial, para que permita una estricta inspección de la ONU a su programa nuclear y acusó a Estados Unidos de “interferencia descarada” por alabar las protestas estudiantiles en el país de rígido gobierno clerical.
En tanto, el organismo de vigilancia nuclear de las Naciones Unidas, la Unión Europea y Rusia, instaron a Teherán a aceptar controles más enérgicos diseñados para asegurar que su programa de energía nuclear no es una pantalla para encubrir la fabricación de armas, como sostiene Estados Unidos.
Sin embargo, Irán subrayó su dura posición, al responder que sólo aceptaría tales inspecciones si a cambio recibe acceso a tecnología nuclear occidental, por ahora prohibida.