Eliza Valeska Mendoza Reyes
Quizás mi opinión no sea bienvenida para las compañías cerveceras y licoreras del país, y para la revista “Aquí Entre Nos” que en ninguna de sus ediciones faltan jóvenes sentados en una mesa consumiendo bebidas alcohólicas. Me parece extraño que ningún padre de familia haya protestado por la idea de diversión que compran para sus hijos porque muchos jóvenes disfrutan de esta revista.
LA PRENSA hace muy poco publicó un articulo muy interesante acerca del alcoholismo y de cómo muchos jóvenes comienzan el consumo del alcohol a temprana edad, inclusive antes de la legal. Pero no hace falta una encuesta para saberlo, basta con hacerse un tour por las discotecas donde muchas veces entran menores de 18, y a pesar de las disposiciones legales referente a la venta de alcohol a menores, estos tienen acceso a ellas.
Nicaragua un futuro no muy lejano podría ser un país de alcohólicos. Se considera divertido tener una botella de frente para ser parte de una columna social, no importan los que toman practican deportivas sin ser profesionales, cuántas escuelas organizan estas actividades los sábados para que sus estudiantes puedan divertirse, y cuantas personas usan su tiempo libre buscando una alternativa diferente al consumo de alcohol.
Respeto la libertad de expresión y creo que es una de las mayores ventajas de una sociedad democrática, pero también reprocho el abuso de ella. Un periodismo responsable y ético tiene la obligación de clasificar la información y tomar su contenido de acuerdo al público al que va dirigido, porque su influencia puede no sólo construir la imagen de una nación sino también dictar normativas de comportamiento en las futuras generaciones.