Mairena a la expectativa

Edgard Rodríguez C. [email protected] Uno conversa con Oswaldo Mairena y se queda con la impresión, que tras concluir la llamada, la próxima que recibirá en su teléfono será una de Jack McKeon, el manager de los Marlins. “Están por llamarme”, dice siempre, mientras alaba las virtudes de sus disparos y resalta la clara recuperación que […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Uno conversa con Oswaldo Mairena y se queda con la impresión, que tras concluir la llamada, la próxima que recibirá en su teléfono será una de Jack McKeon, el manager de los Marlins.

“Están por llamarme”, dice siempre, mientras alaba las virtudes de sus disparos y resalta la clara recuperación que se percibe en sus cifras. Es un luchador que no sabe de bajar los brazos.

Después de irrumpir con el Chinandega a nivel local, Oswaldo se “coló” en la Selección de 1994, pese a que había sido convocado como un invitado, pero no entraba en planes inmediatos.

Los técnicos, desde Julio Sánchez hasta Omar Cisneros o Ramiro Toruño, se enamoraron de las agallas de Mairena y de su afán de escalar la colina frente a los rivales más complicados.

Y fue justamente, fajado contra los cubanos en 1995, en Edmonton, Canadá, que fue sometido a una de las pruebas más difíciles, cuando recibió en la cara una línea de Alberto Hernández.

El impacto provocó una hendidura para siempre en la frente del zurdo, pero no altero en lo más mínimo su determinación por trascender, pese a que su instrumental físico, pareció limitado.

Los Yanquis lo firmaron tras las Olimpiadas de Atlanta en 1996 y al año siguiente comenzó su carrera que lo hizo crecer hasta Triple A con los Yanquis. Luego saltó brevemente a Chicago.

Los Cachorros lo convirtieron en el octavo nica en Grandes Ligas, pero ha sido con los Marlins donde ha encontrado mayores oportunidades. Y el zurdo, espera estar de regreso pronto.

¿Qué tanto chance tiene de volver? Su chance es real. Primero lleva buenas cifras (3-1 y 3.27) tras 26 actuaciones con Albuquerque, donde se ha vuelto el relevista más trabajado.

Luego, los zurdos que tienen los Marlins no han estado efectivos. Armando Almanza, el que más trabaja, tiene 3-4 y 5.04, mientras que el cubano Michael Tejera muestra 1-3 y 5.11.

Se debe sin embargo admitir, que en 14 actuaciones, Allen Levrault (1-0 y 1.42) y en 16, Tommy Phelps (2-1 y 2.70), han cumplido con su trabajo. Pero el espacio puede crearse.

Lo esencial es que los Marlins lo consideren útil.  

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