LA PRENSA
HONDURAS.- A cinco años de que el huracán Mitch causara destrozos en todo el país, cinco municipios de este sector siguen pagando las consecuencias de su violencia.
El puente ubicado en el paso de El Tamarindo fue arrastrado por las aguas del río Nacaome, dejando incomunicados a unos 100 mil habitantes de los municipios de La Libertad, San Miguelito, Alubarén, Reitoca y Curarén.
Para viajar a la capital hacen un gran sacrificio, y muchas veces han puesto en riesgo sus vidas al cruzar el río en época de invierno.
VIACRUCIS
En época de lluvia para poder pasar el río las personas lo hacen sosteniéndose en los cables de un puente de hamacas, lo cual constituye un grave peligro si llegan a perder el equilibrio.
Los habitantes lucharon durante varios meses por lograr la construcción del puente y la reparación de las calles que resultaron destruidas, pero la obra sigue sin terminarse.
La tardanza se debe, sobre todo, a la irresponsabilidad de la compañía encargada del proyecto, dicen los moradores, porque la falta de obreros ha obstaculizado el rápido avance de los trabajos, y ha habido veces que sólo dos o tres personas han llegado a laborar.