- Abre la XXXIII Asamblea General de la OEA en Chile, centrando sus discusiones en el mejoramiento de la gobernabilidad
EFE
SANTIAGO DE CHILE.- Los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) iniciaron ayer el análisis de los problemas de la gobernabilidad en el continente en el marco de la Trigésimo Tercera Asamblea del organismo.
Este encuentro es el escenario adecuado para impulsar esa gobernabilidad “la buena gestión, los valores democráticos y fortalecer la institucionalidad política y de la sociedad civil organizada”, dijo la ministra chilena de Relaciones Exteriores, Soledad Alvear.
Formalmente, la Asamblea General de la OEA sería inaugurada anoche a las 19:00 hora local (5 p.m. en Managua) por el presidente de Chile, Ricardo Lagos, quien pronunciaría un discurso ante los 34 cancilleres de la región en el Centro de Conferencias Diego Portales.
“Se están tratando ya los principales problemas, especialmente aquellos que tienen que ver directamente con la democracia”, dijo a EFE una fuente de la delegación de Estados Unidos, que será encabezada por el secretario de Estado, Colin Powell.
Esos problemas son, principalmente, la corrupción, los derechos humanos, la migración, el tráfico de drogas y el libre comercio.
“También se tratarán problemas eminentemente sociales, como la situación de la mujer en el continente y de los pueblos autóctonos”, manifestó a EFE la canciller ecuatoriana Ana Pacari, quien se presentó al primer encuentro de ministros con la indumentaria indígena típica de su país.
La característica social de la Asamblea fue subrayada por el embajador de Venezuela ante la OEA, Jorge Valero, quien dijo que es preciso eliminar el enfoque neoliberal en la búsqueda de soluciones a los problemas del continente.
“Es necesario darle a la democracia un aspecto más social y cultural. En Latinoamérica, para hablar de gobernabilidad, es necesario combatir primero la pobreza e inundar a la democracia de contenido social”, indicó en una entrevista con EFE.
CUBA, TEMA INFORMAL
El retorno de Cuba a la comunidad de naciones del continente americano será tema informal de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Cuba fue suspendida del organismo regional en 1962, dos años después de la llegada de Fidel Castro al poder.
Una fuente del Departamento de Estado en Washington dijo que Estados Unidos, cuya delegación estará encabezada por el secretario de Estado, Colin Powell, no promoverá una discusión del problema públicamente para no ahondar las divisiones.
DESCONTENTO
Sólo un tercio de la población de América Latina está satisfecha con la democracia, aunque la mayoría de los países de la región compartan valores y principios democráticos, según la canciller chilena, Soledad Alvear. “El camino para asegurar una gobernabilidad democrática debe asumirse desde varias dimensiones: la del desarrollo, la modernización institucional, la equidad en el modelo económico y, por último, la de una integración social participativa”, dijo la ministra Alvear.
POWELL DEJARÁ ATRÁS DIFERENCIAS
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, llegó el domingo a Chile para reunirse con sus colegas latinoamericanos, por primera vez, tras los desacuerdos por la invasión estadounidense a Irak.
La mayoría de los países latinoamericanos, temerosos de una intervención estadounidense en la región, se opusieron a la invasión, pero agradecen la atención que implica la asistencia de Powell a la asamblea anual de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Santiago de Chile.
Powell también viajará el martes a la vecina Argentina, para reunirse con su nuevo presidente, Néstor Kirchner, dándole un espaldarazo simbólico a su campaña para librar al país de la corrupción tras una etapa de inestabilidad política y económica.
El gobierno de George W. Bush llegó al poder con promesas de prestar más atención a sus vecinos sureños, pero los latinoamericanos, especialmente los mexicanos, sienten que han descendido en la lista de prio-ridades, debido a la atención prestada por Washington a Afganistán e Irak y a la “guerra global contra el terrorismo”.
Los dos países latinoamericanos que integran ahora el Consejo de Seguridad, Chile y México, no apoyaron la solicitud estadounidense de un respaldo explícito a la invasión a Irak, pero tienen importantes motivaciones económicas para desear que no haya tensiones con la nación más poderosa del mundo.
En declaraciones a los perio-distas a bordo del avión que lo llevó a Chile, Powell dijo que Estados Unidos tiene fuertes lazos con ambos países y que no espera que el desacuerdo sobre Irak los afecte.
“Estamos ansiosos por hablar sobre el futuro, no sobre el pasado”, afirmó. (Reuters)