- El combustible se medirá en litros, como parte del nuevo cambio en el sistema de pesas y medidas con el que se pretende corregir de una vez por todas las distorsiones existentes; es toda una revolución que requerirá de mucho trabajo educativo
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
A partir del próximo año, cuando usted vuelva a ir de compras, ya no pesará sus productos en libras, serán kilos. Igual, las yardas pasarán a metros, y en vez de galones de gasolina tendrá que pagar el combustible por litros, porque todo el sistema de medidas del país cambiará.
¿Pero recuerda cuántas veces ha sentido que el producto que compra en el mercado no pesa lo que usted cree que debería? Usted le pregunta al vendedor que por qué ese producto tiene menos, y éste lo coloca en la balanza y la bendita “pesa” marca lo que usted pidió llevar, pero aun así usted se queda con la duda y llega a una llana conclusión de consolación: que esa balanza está en mal estado.
Pero el problema no es que la balanza esté buena o mala, como posiblemente usted concluyó, por lo menos en la mayoría de los casos. El detalle radica en que en Nicaragua existen una gran cantidad de medidas, y ninguna es exacta para vender productos. Y eso es justamente lo que se quiere cambiar.
Por ejemplo, hay dos tipos de libras y ambas se usan en el país. Está la libra española —que es la que de seguro usted ha catalogado como esa “pesa buena”—, y la libra inglesa, la misma que de seguro usted ha clasificado como la mala. Pero… ninguna es buena o mala, simplemente son medidas diferentes, ya que la primera es de 454 gramos y la segunda de 453 gramos.
Sin embargo, el asunto de las pesas y medidas en el país se origina de un factor cultural y en hábitos que se cargan desde la época de la Colonia, lo cual viene a complicar las cosas, pues en esa forma tan folclórica y particular de comercializar productos en el país, no se han adoptado las medidas internacionales que se usan en la mayoría de los países del mundo.
Aquí se mide en latas, cuartas, cuartillos, medios, medias, arrobas, fanegas y botellas, todas son medidas diferentes que pueden expresarse en libras y litros, pero éstas no son siempre exactas en el sentido riguroso de la palabra, porque no están expresadas en medidas oficiales que se basen en los estándares internacionales de metrología, que es la ciencia que se encarga de estudiar todo lo referente a las medidas de volumen y peso.
EL CAMBIO VIENE
Pero dentro de poco Nicaragua tendrá que cambiar sus medidas folclóricas por medidas exactas, ya que desde que se aprobó la Ley sobre Metrología, en 1997, se estipuló adoptar las medidas que rigen el comercio internacional, lo que significa que hay que pasar de las libras a los kilos. Aunque no es que no se haya empezado a hacer, sino que no se ha masificado.
En el caso de los exportadores, éstos han tenido que identificar los productos con etiquetas que contienen el peso en kilogramos, para poder a introducirse al mercado internacional.
“Si no, no pudieran entrar a esos mercados, ya que hay exigencias que se deben cumplir”, asegura Roberto Brenes, Gerente General de la Asociación Nicaragüense de Productores y Exportadores de Productos no Tradicionales (Apenn), quien cuenta que esto ha ocurrido con el azúcar, carne, cebolla, mangos y la sandía, entre otros.
En todos los productos que vienen del exterior las compras se hacen en kilos y en quintales. Las etiquetas de las galletas, por ejemplo, vienen expresadas en gramos, al igual que el peso de los caramelos.
Pasa lo mismo con los jugos y los rones, productos que si bien es cierto se venden con medidas particulares, éstas están expresadas en gramos o en mililitros, y no por medias ni por cuartas.
Julio César Bendaña, Director de Competencia y Transparencia de Mercados del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), sostiene que con la apertura de mercados internacionales para la exportación, la entrada masiva de productos importados y acuerdos de libre comercio, las unidades de medida en el país tienen que acoplarse a todo un proceso de estandarización de medidas para tener mucha más competitividad y equidad.
Con estas medidas también se eliminan obstáculos al comercio y pérdidas para los propios comerciantes, sin embargo, todavía se tienen que lograr llegar más a muchos sectores.
¡A EDUCAR!
El factor educativo es importante, la gente debe entender cómo se tienen que hacer los cambios y conscientizar a la gente cómo hacerlo, expresó Bendaña.
Carmen Dolores Córdova, Gerente General de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), considera que cambiar el actual sistema de medidas traerá beneficios, ya que habrá menos errores.
Estima que el hecho de que en el país no haya medidas exactas para vender productos, hace que a la gente se le venda más o menos. “Y mientras en el mercado internacional se compra con medidas universales, ¿por qué nosotros no también adoptarlas? Sería bueno tener una sola unidad de medidas”.
Sin embargo, considera que para lograr alcanzar este cambio en sus totalidad se debe comenzar un proceso de discusión y capacitación para que la gente esté preparada. “Habría que empezar en los mercados a enseñarle esto a la gente, y prepararla, ya que los costos son muy altos”.
Córdova cree que el impacto psicológico, si bien es cierto es fuerte, no es fatal, aunque desde ya se deberá trabajar en coordinación con las escuelas y centros de enseñanza, para decirle a la gente cómo debe hacer las modificaciones y por qué.
La mayor preocupación de Córdova es que el principal centro de resistencia serán los mercados informales, las pulperías y la gente que no tiene dinero para comprar una pesa.
LA PESA NICA
Han pasado unos 50 años desde que se empezó a utilizar la pesa nica, una balanza que tiene una pana de plástico o metal suspendida por tres cuerdas que llegan a una especie de péndulo de madera, donde están calibradas las medidas.
Los mayores productores de estas peculiares pesas son los artesanos de Masaya, quienes, se cree, también empezaron a fabricar esta forma de medida y a usarla cuando iban a los demás pueblos del país a vender productos. Luego su uso se masificó a los vendedores ambulantes de la Meseta de Los Pueblos que incluye, Catarina, San Juan de Oriente, Diriomo, Masatepe y Carazo.
Esta pesa tuvo su período de auge en la década de 1980, cuando la crisis económica y las restricciones comerciales del país impedían la entrada de artículos modernos.
Según Soraida Cano, una vendedora de estas pesas, la gente siempre las busca porque son mas baratas, ya que valen 25 córdobas, y las de “reloj” (autorizadas legalmente) pueden costar unos 800.
Carmen Espinoza dice que usarlas es de lo más práctico y barato. “Y en medio de esta crisis una no se puede dar el lujo de comprarse una pesa cara. Si cambian éstas, yo no sé qué haremos, porque las otras son bien caras”.
TAMBIÉN LOS COMBUSTIBLES
El director de Hidrocarburos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), Fernando Ocampo, aseguró que ya están estableciendo la coordinación con el Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), para adptarse al nuevo sistema de medidas basadas en los estándares internacionales, lo que supone el cambio de galones a litros. “Es un trabajo conjunto con las petroleras también, porque esto implica el cambio de precios”, indicó.
NUESTRAS CURIOSAS MEDIDAS
2 cuartas es media botella.
4 cuartas es una botella.
5 cuartas es un litro.
1 media es medio litro.
1 lata, 5 galones.
1 onza, son 28 gramos.
1/15 son 3 1/2 libras.
1/2 cuartillo, son dos quinces, y equivalen a 7 libras.
14 libras son un cuartillo.
25 libras son una arroba.
91.4 centímetros son 1 yarda.
1 tercia de yarda son 30.3 centímetros.
22.75 centímetros son una cuarta.
1 medio son 14 libras.
¿QUÉ LE PARECE?
Randol Novoa Ramírez
Comerciante
“Hay inconformidad en la gente, pero como nosotros nos tenemos que acostumbrar, ya nos habían informado sobre esta medida, pero hace tiempo. No sabemos cuándo y cómo es que entrará en vigencia esta disposición”.
Reynaldo Escalante
Comerciante de vegetales
“Se debe hacer un trabajo de reeducación a la gente. No todos sabemos cómo hacer las conversiones o que es qué. Mucha gente no ha estudiado primaria y eso puede afectar a muchos pequeños comerciantes, que en el país sé que son muchos. Pero tenemos que acostumbrarnos”.
Rosario Guadalupe Ramos
Dueña de comidería
“Yo no sabía de esto, en lo absoluto. Ya uno está acostumbrado a comprar en libras, y que de repente le cambien a kilos, como que la cosa cambia. Si el gobierno o los medios informan o nos dicen cómo debemos hacerlo, creo que podríamos acostumbrarnos”.
Fabio Marenco
Dueño de pulpería
“Ya hemos oído hablar de eso. Creo que es posible acostumbrase, el trabajo será de nosotros también, que tenemos que explicarle a la gente que esas son las nuevas medidas y que se acabaron las que tenemos, y eso puede ser difícil porque de toda una vida uno está acostumbrado a comprar en libras.