- Autor del homicidio, en completo estado de ebriedad, conducía automóvil
- Familiares del conductor trataron de impedir la captura y escondieron el vehículo
Luis Alemán [email protected]
Un niño murió en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, dos horas después de ser arrollado frente al Cementerio de Ciudad Sandino por un conductor que, en completo estado de ebriedad, conducía un vehículo a exceso de velocidad.
El responsable se dio a la fuga, pero posteriormente fue detenido en su casa.
Melvin Alexander Sevilla Reyes, de nueve años, acompañó a las 11:45 a.m. de ayer sábado, a sus padres —María Reyes y Olegario Sevilla— a realizar compras en el mercadito de Ciudad Sandino. Cuando pasaban frente al portón principal del cementerio, el vehículo invadió la acera y atropelló al pequeño, que fue arrebatado de las manos de sus padres.
El conductor del vehículo, identificado como Speb Romero Avilés, de 19 años, recorrió unos 15 metros con el niño sobre la coraza del auto, hasta dar contra un carrito ambulante de Hot-dog, al que arrastró varios metros.
Tras el impacto con el carrito de salchichas, el vehículo se detuvo bruscamente lanzando al pequeño unos metros adelante, pero luego, Romero Avilés, avanzó con el vehículo que pasó sobre el cuerpo del niño.
Varias personas que presenciaron el hecho, socorrieron al niño, lo que fue aprovechado por Romero Avilés para escapar.
LO DETIENEN EN SU CASA
Romero Avilés no se detuvo para conocer de los daños causados por su irresponsabilidad y se dirigió en el vehículo hasta su casa, ubicada en la Zona Ocho, del Distrito de Policía, una cuadra abajo y media al sur.
Hasta ese lugar llegó una patrulla de la Policía, que logró detenerlo, a pesar de la resistencia de sus familiares, quienes no sólo intentaron impedir la captura, sino que rápidamente ocultaron el vehículo, del que según la Policía, lo único que se tiene es que es celeste.
DOS DÍAS TOMANDO LICOR
Speb Romero Avilés, que ayer mismo fue enviado al Instituto de Medicina Legal para que se le practicara una prueba toxicológica y determinar el grado de alcohol en su sangre, dijo que tenía dos días de tomar licor porque estaba celebrando su cumpleaños.
“Hoy es viernes y estoy celebrando mi cumpleaños. Dicen que maté a un chavalo, pero yo no sé”, dijo el detenido, visiblemente desorientado por el exceso de alcohol, mientras era llevado a la patrulla que lo trasladó al Instituto de Medicina Legal.