Benjamín Blanco [email protected]
Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de León, auspiciado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), detectó presencia del veneno conocido como DDT en la leche materna de mujeres del Occidente del país, quienes se contaminaron con esta sustancia por la ingesta de agua proveniente de fuentes superficiales y pozos.
El estudio indicó que la mayor cantidad de ríos contaminados son los que estaban o están cercanos a las zonas agropecuarias del Occidente del país, donde la contaminación por agroquímicos está relacionada a la tradición agrícola de la zona.
“Además, hay que recordar que es agua subterránea y superficial la contaminada, producto de que los plaguicidas son tóxicos persistentes, tan es así que todavía se encuentra en la leche materna de estas madres”, señaló Kamilo Lara, vicepresidente del organismo Soluciones Ambientales.
Lograr que el campesino sustituya la práctica del uso de agroquímicos tóxicos por la agricultura orgánica es la tarea de distintos organismos internacionales como la OPS.
Pero que hay mucho desconocimiento por parte del campesinado, pues hay una cultura del uso del agroquímico porque lo ven como una fórmula mágica.
LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS
Conexo a esto está el inventario de 38 ríos que en los últimos 25 años se han extinguido en el Pacífico, porque se ha venido alterando la vocación del uso del suelo y todo el relieve de las cuencas hidrográficas.
Es decir que la frontera agrícola va rompiendo suelos forestales que no son aptos para la siembra de granos y otros cultivos.
También se han venido estableciendo asentamientos humanos donde no se deben asentar, porque somos un país altamente vulnerable a los desastres naturales. Hace falta un verdadero ordenamiento territorial.
Todo esto, está muy ligado al tema de la educación. En los foros, seminarios, talleres y discursos sobre el medio ambiente se habla de la falta de educación ambiental, no obstante, la educación ambiental es la cenicienta en el presupuesto de la República.
“Eso ha sido tradicional porque como la educación no es tangible a corto plazo y como siempre se ha visto la educación como un gasto y no como una inversión para elevar la cultura ambiental del pueblo, mientras no invirtamos en la educación del pueblo, yo creo que será difícil que logremos comprender la magnitud del problema que se nos avecina, sin ser sensacionalistas ni amarillistas”, indicó Lara.