- Primer ministro de Israel se compromete a desmantelar asentamientos ilegales judíos, y premier palestino renuncia al terrorismo contra israelíes y jura poner fin a la “Intifada”
Agencias
AQABA, JORDANIA.- El primer ministro israelí Ariel Sharon prometió el miércoles desmantelar los asentamientos ilegales levantados en las áreas palestinas, y el nuevo líder palestino renunció a todo tipo de terrorismo contra Israel, grandes pasos que deben llevar a la creación de un Estado palestino en 2005 y a una paz duradera entre los dos pueblos.
Sin embargo, Sharon no hizo ningún ofrecimiento concreto sobre los más grandes asentamientos judíos, los cuales son legales, pero molestan a los palestinos en distintas partes de las tierras ocupadas, y que son de anterior construcción a los ilegales.
Ambas medidas fueron solicitadas por el presidente estadounidense George W. Bush como condición imprescindible para lograr la paz en el Oriente Medio, según la agencia AP.
“Recibo con agrado la promesa del primer ministro Sharon de comenzar a retirar inmediatamente los puestos de avanzada”, dijo Bush en una reunión cumbre efectuada en el puerto jordano de Aqaba, acompañado de Sharon y el primer ministro palestino Mahmud Abbas.
Posteriormente, Bush se mostró satisfecho con el encuentro y dijo a los periodistas a bordo del avión presidencial que “soy el campeón de las escasas expectativas. Logramos lo que se esperaba que lográramos”.
“Fueron dichas algunas cosas increíbles. El primer ministro de la Autoridad Palestina habló del sufrimiento del pueblo judío. El primer ministro de Israel habló del Estado palestino”, indicó el mandatario.
En cuanto a su participación, dijo que “vine cuando hizo falta que pidiera responsabilidades, para elogiar o indicar ‘un momento’ … se trata de mantener el proceso en movimiento”.
“MEJOR VIDA PARA PALESTINOS”
Abbas pidió “una clara mejora en la vida de los palestinos” que les permita vivir con dignidad.
“Ha llegado el momento de terminar con todo este sufrimiento”, dijo Abbas, y posteriormente agregó que “no habrá una solución militar, por lo que repetimos nuestra renuncia y la renuncia del terrorismo contra los israelíes donde quiera que estén”.
Además, Sharon elogió al nuevo primer ministro palestino por prometer “su plena dedicación para acabar completamente con la Intifada (insurrección popular)”.
Los israelíes han levantado tras el comienzo de la Intifada, en 2000, decenas de campamentos precarios no autorizados, en su mayor parte en Cisjordania, y casi todos ellos desde que Sharon subió al poder hace un año.
Los israelíes más conservadores insisten en que esos asentamientos refuerzan sus reclamos de las tierras bíblicas y aumentan la seguridad del Estado, pero otros israelíes sostienen que los emplazamientos ilegales impiden alcanzar un acuerdo que podría eximir a su país de la costosa ocupación de Cisjordania y Gaza.
“Comenzaremos de inmediato a retirar las avanzadillas no autorizadas”, insistió Sharon. Afirmó que su gobierno comprende “la importancia de continuidad territorial” en Cisjordania, una de las demandas claves de los palestinos.
Abbas calificó la violencia contra israelíes como contraria a la fe islámica de los palestinos y contraproducente para lograr el objetivo de establecer un estado palestino independiente. Prometió “poner fin a la militarización de la intifada”.
Bush prometió entrenar y apoyar un “servicio de seguridad palestino nuevo y reestructurado”.
Sharon dijo que el abandono de la incitación a la violencia, como prometió Abbas, es crucial. “No puede haber paz” sin ello, insistió.
“La jornada que emprendemos es difícil, pero no hay otra alternativa”, dijo Bush.
EXTREMISTAS DESCONTENTOS
El grupo militante palestino Hamas juró el miércoles que no depondrá sus armas a pesar de un llamado del primer ministro palestino, Mahmud Abbas, hecho en la cumbre de paz que tuvo lugar en Jordania, con auspicio de Estados Unidos.
“No estaremos dispuestos a deponer las armas hasta la liberación del último centímetro del territorio de Palestina”, dijo a Reuters Abdel-Aziz al-Rantissi, un alto dirigente de Hamas.
El jeque Ahmed Yassin es el fundador y líder espiritual de esta organización, que se ha responsabilizado de numerosos ataques suicidas y está en la lista negra de grupos terroristas del Departamento de Estado de EE.UU.
Pero Rantissi no descartó futuras conversaciones con el gobierno de Abbas, que ha estado procurando frenar los ataques contra los israelíes después de 32 meses de violencia.
¿TREGUA POSIBLE?
No obstante, otro de los líderes de Hamas dijo que el grupo pondrá fin a los ataques contra los israelíes si se dan garantías de que se retirarán de los territorios ocupados, reportó EFE.
En una entrevista con la cadena de televisión ABC, Ismail Abu Shanab, identificado como uno de los líderes más importantes de Hamas, indicó que el movimiento está dispuesto a ofrecer esa tregua en cualquier momento.
“Definitivamente. Estamos listos para ofrecerla en cualquier momento si hay garantías de que se tomarán medidas preliminares como parte de una retirada a gran escala”, señaló.
Abu Shanab señaló que en ese sentido Estados Unidos debe dar a los palestinos ciertas garantías acerca de los resultados finales de la “Hoja de Ruta”, un proceso promovido por el presidente George W. Bush para lograr la paz en la región.
DERECHA ISRAELÍ FURIOSA
La derecha nacionalista israelí tomó ayer las calles de Jerusalén para protestar por lo que consideran la “rendición del Gobierno de Ariel Sharon al terrorismo palestino”, según la definición que hizo el Consejo de Asentamientos judíos sobre la cumbre de Aqaba.
“Desde los Acuerdos de Oslo (1993) hasta ahora han sido asesinados 1,094 israelíes en atentados terroristas, nuestras advertencias entonces se cumplieron y el terrorismo se disparó gracias a esos acuerdos”, dice un comunicado difundido por el Consejo de Asentamientos de Judea, Samaria (Cisjordania) y Gaza al concluir la cumbre de Aqaba.
“Se trata de una ceremonia humillante en la que han celebrado la rendición de Israel al terrorismo palestino (porque) hoy (ayer) el Gobierno de Sharón ha vuelto a cometer el mismo error” que los laboristas cometieron en Oslo, concluye el comunicado.
EL GRAN MARGINADO
Las cumbres en Aqaba (ayer) y Sharm el Sheij (en Egipto, el martes) han servido para impulsar la “Hoja de Ruta”, pero además para marginar al presidente palestino, Yaser Arafat, e imponer a su primer ministro, Mahmud Abbas, como principal interlocutor palestino.
El presidente Bush no perdió ayer la oportunidad de alabar a Abbas por su labor en la construcción de instituciones palestinas democráticas, su compromiso para construir un futuro mejor para los palestinos y como un “primer ministro que ha demostrado su capacidad de liderar”.
“Estoy también contento de estar con el primer ministro Abbas, que representa la causa de la libertad y la creación de un Estado para los palestinos”, dijo.
Antes de partir hacia Qatar ayer a última hora, Bush afirmó que en la reunión de ayer en Sharm el Sheij ninguno de los dirigentes árabes mencionó a Arafat, y expresó su deseo de que “este hombre (Abbas) tenga éxito”.
Bush interpretó la presencia en la Cumbre por parte de Ariel Sharon como una indicación de que el primer israelí considera a Abbas una persona capaz.
Por su parte, el histórico líder palestino, Arafat, declaró que Israel ha impedido su participación en las cumbres.
ACCIÓN PARA ALIMENTAR ESPERANZA
La cumbre de Aqaba ha ofrecido a palestinos e israelíes un nuevo futuro de esperanza, aunque ha dejado claro que sólo se sostendrá si ambas partes deciden abandonar la dialéctica de la violencia y aplicar los acuerdos firmados. “Siento que hemos creado un ambiente de confianza, pero sólo los resultados pueden mantener lo conseguido hasta hoy”, advirtió el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell.
(Con informaciones de AP, EFE y Reuters).