- La sonda “Beagle” debe descender en el “Planeta Rojo” en diciembre
Dmitry SolovyovReuters
BAIKONUR, KAZAJISTÁN.- La Agencia Espacial Europea lanzó el lunes desde el centro espacial ruso de Baikonur la nave Mars Express (Expreso Marte), en la misión definida como la más profunda investigación hecha hasta ahora para determinar si hay, o alguna vez hubo, vida en el “Planeta Rojo”.
“Todo ha ido hasta ahora de acuerdo con el programa. Parece bien”, dijo un portavoz de la Agencia tras el lanzamiento realizado a las 1745 GMT (1145 de la mañana en Nicaragua) con un cohete Soyuz-Fregat.
La última misión a Marte lanzada desde fuera de Estados Unidos, la Mars 96 de Rusia, se precipitó al Océano Índico tras una falla del cohete que le impidió superar la gravedad de la Tierra.
Pero los científicos confiaban en que la primera misión totalmente europea a Marte tendrá éxito.
“Cuando se trabaja en la industria espacial, se conoce los riesgos, pero uno también sabe que se ha preparado de la mejor forma. Por eso cuando llega el día no hay dudas, vamos”, dijo a Reuters Jacques Louet, de la Agencia Espacial Europea.
En diciembre, al llegar a Marte, la sonda de experimentos Beagle 2 —construida en Gran Bretaña, y cuyo nombre es un homenaje al barco en el que el investigador Charles Darwin hizo su viaje a las Islas Galápagos— descenderá en paracaídas desde la nave Mars Express, que permanecerá en órbita.
Beagle 2 investigará la superficie de Marte, analizando rocas, y buscará agua. Los datos que recoja permitirán a los científicos penetrar en el pasado del “Planeta Rojo”, y buscar luces sobre el futuro de la Tierra.
“(Lo que pasó en Marte) es muy importante, porque podría pasarnos en la Tierra”, dijo el científico David Southwood, de la Agencia.
El lanzamiento, aunque fue demorado 10 días por una falla técnica, se realizó en un momento que permite a los científicos explotar una posición favorable de Marte y la Tierra.
Las oportunidades de ir a Marte se presentan cada 26 meses, cuando el Sol, la Tierra y Marte están alineados, pero este año los planetas estarán más cerca uno del otro, lo que ocurre sólo cada 15 ó 17 años.
La misión cuyo costo es de 300 millones de euros (351 millones de dólares) partió al espacio en una versión modificada del cohete ruso Soyuz, uno de los más confiables del mundo, y que fue diseñado originalmente hace casi medio siglo para llevar armas atómicas.
“La confiabilidad del Soyuz es absolutamente extraordinaria. Tiene un sistema muy sencillo, probado miles de veces”, dijo Southwood.