- El Programa de Atención Integral a la Niñez Nicaragüense (Painin), del Ministerio de la Familia, pretende proporcionarles la atención y alimentación necesarias para su desarrollo en los primeros seis años de vida
Noelia Sánchez Ricarte/[email protected]
RIVAS.- Sammy tenía casi un año de edad cuando su mamá lo llevó a un Centro Infantil Comunitario (CICO), en el municipio de Tola, Rivas. Para ese entonces la promotora de ese centro, María Ramona Palma, observó que el niño era callado, tímido y no jugaba; no presentaba las características inquietas de un menor, a esa edad.
María se interesó en el caso. Comenzó a visitar el hogar del niño y a interactuar con la mamá del menor, pues pretendía que lo que ella hacía en el Centro Infantil (hablar, cantar, jugar con Sammy) también se practicara en el hogar del menor.
Después de varios meses de empeño, María Ramona logró que el menor cambiara. “Ahora tiene tres años y no es nada comparado con aquel tímido Sammy que llego al CICO”, indicó.
“Tengo 21 años, inicié a los 17 en el programa y aunque no tengo experiencia como madre porque no lo soy, es bonito practicarlo con mis hijos postizos”, indicó.
María se refiere al Programa de Atención Integral a la Niñez Nicaragüense (Painin) del Ministerio de la Familia (Mifamilia), que desde hace un par de años contribuye con la atención de los menores en zonas pobres.
El Painin es un programa de atención preventiva que contempla educación inicial (estimulación temprana y preescolar), salud, nutrición y cuidado diario para los menores de seis años; pero además atiende a los hermanos mayores de éstos, a las mujeres embarazadas y madres lactantes, así como la capacitación a padres y familiares en las comunidades elegidas.
Sólo en el municipio de Tola, Rivas, son cientos los niños que beneficiados por este programa ahora tienen una oportunidad de luchar contra un enemigo que los limita en recursos, actitudes y habilidades: la pobreza.
EL NIÑO DEL ENCIERRO
Los casos de menores que han logrado superarse con este programa son únicos. Cada niño que llega y sale de un CICO tiene una historia diferente que contar.
Johana Bustos, promotora de un CICO ubicado en el casco urbano de este municipio, también recuerda una historia que aún le estremece. Es la vivencia de un menor de 18 meses que a esa edad aún no podía caminar, mucho menos hablar.
El niño quedaba al cuidado de un hermanito de unos ocho años cuando su mamá tenía que trabajar para mantener a sus hijos, pues su condición de madre soltera no le permitía estar en su hogar todo el día. José Vicente prácticamente vivía en un corralito (o ring), aguardando la llegada de su mamá.
Ingeniándoselas, un grupo de promotoras (pero principalmente Johana) ayudaron a superar esta etapa. “Había mucha dedicación en la atención de este niño, una de las cosas que se me ocurría era tomar un palito en mi mano y alejarme con cuidado de José Vicente, para lograr que él diera algunos pasitos hacía mí”, recordó Johana.
Johana asegura que estas vivencias le han servido en su crecimiento personal y considera que su actitud de madre ha cambiado mucho; indicó que “es importante dar amor y cariño a los niños, pero también hay que darles seguimiento a su desarrollo y salud”.
¡SIN VACUNAS!
Johana recuerda que con la llegada del programa al municipio de Tola, sobre todo a las zonas rurales con más dificultades, la actitud de los mismos padres de los menores atendidos ha cambiado notablemente.
Varias familias de las zonas rurales de este municipio ni siquiera llevaban a sus menores a chequeos médicos, y “no les gustaba” que las enfermeras los inyectaran, “porque les daba pesar ver a sus hijos llorando”. Esta actitud se ha logrado superar.
Ana Felipa Ruiz Obando, del Centro Infantil Comunitario de las Pilas, en Tola, comentó que muchos de los niños que llegan a estos centros, además de ser tímidos, tienen bajo peso y estatura que no corresponden a su edad (por ello elaboran alimentos saludables, muchos en base a hojas verdes).
LA PARTICIPACIÓN ES CLAVE
Olga Lucía Saldarriaga, Comunicadora Social del Painin indicó que para seleccionar las comunidades beneficiadas del programa, se basan en un diagnóstico previo que escoge a las comunidades tomando en cuenta la viabilidad, vulnerabilidad y demanda.
“La vulnerabilidad tiene que ver con el estado en que se encuentran los niños de esas comunidades: niños con peso y tallas bajos, pero además con una estimulación deficiente, niños que no se mueven, que sean pasivos, que no sean sociables, que no juegan”, indicó Saldarriaga.
Dijo que después que las comunidades han sido seleccionadas por vulnerabilidad, también se hace por viabilidad: el programa necesita unas condiciones mínimas para poder operar y éstas tienen que ver con los servicios que hay alrededor de la comunidad, pero también con la participación de ésta.
Saldarriaga comentó que “la participación atiende uno de los pilares de la Estrategia Reforzada de Crecimiento Económico y Reducción de la Pobreza (ERCERP), que es la atención de las poblaciones vulnerables, pero también el desarrollo del capital humano”.
“Es importante para nosotros que esa comunidad participe, para que tenga la oportunidad de desarrollarse, de aprender y salir adelante por sí misma una vez que el programa se retire”, destacó.
POBREZA SE ENSAÑA
2de cada tres niños y niñas menores de cinco años viven en situación de pobreza según un documento elaborado por este Programa.
3 de cada cinco niños y niñas menores de cinco años viven en extrema pobreza, tienen carencia sentida de atención prenatal, salud, nutrición y estimulación temprana en las poblaciones más vulnerables, indica el documento.
4.2 niños es la tasa de fecundidad en los hogares más pobres es comparada con 1.9 en las familias no pobres.
DESDE ANTES DE NACER
“Diferentes instituciones (gobierno-sociedad civil) estamos en la fase de una preparación de propuestas de políticas de atención para los menores de tres años (desde su gestación en el seno materno), porque la experiencia nos ha señalado que debemos invertir en educación preventiva en estas primeras edades, para cosechar mejores frutos” (…) indica un documento preparado por el Painin.
PAININ DUPLICARA COBERTURA Y PROYECTOS
Se prevé que a partir de la próxima semana, se comience a ejecutar la segunda etapa del PAININ. Saldarriaga indicó que la primera etapa “fue la implantación del Programa y una fase de pilotaje de éste”.
Comentó que la segunda fase pretende ampliar la cobertura de atención de los municipios y personas beneficiadas, de tal forma que ahora se prevé que llegará a 65 municipios, en los que se realizarán 63 proyectos.
“Se pretende atender a 87 mil niños en estos 65 municipios, en servicios de educación, nutrición y salud, siempre dentro de un enfoque preventivo”, comentó Saldarriaga.
En la primera etapa, el Programa atendió 35 municipios con 31 proyectos, a través de dos formas: mediante la atención de niños en Centros Infantiles Comunitarios (CICO) o bien a través de la modalidad itinerante, que es cuando se lleva el servicio de atención integral a los niños.