Invertir… ¿qué es eso?

Edgard Tijerino [email protected] Aquí no tenemos idea de cómo hacer productivo el deporte ¿Cómo vemos el deporte en Nicaragua?… ¿Tenemos alguna idea sobre su importancia en la formación, la necesidad de utilizarlo como factor de recreación, su incidencia en lo social, y el impacto económico que puede producir como espectáculo? Qué va… Difícilmente nos hemos […]

Edgard Tijerino [email protected]

Aquí no tenemos idea de cómo hacer productivo el deporte

¿Cómo vemos el deporte en Nicaragua?… ¿Tenemos alguna idea sobre su importancia en la formación, la necesidad de utilizarlo como factor de recreación, su incidencia en lo social, y el impacto económico que puede producir como espectáculo?

Qué va… Difícilmente nos hemos percatado que el mundo es redondo y viene en caja cuadrada, mucho menos que estemos claros sobre la trascendencia del desarrollo deportivo de un país.

Hablar de inversión en el deporte en Nicaragua, es tan inútil como hablar de democracia, de justicia, de progreso… “Mente sana en cuerpo sano”, ¿quién dijo eso? Obviamente no fue un nica, porque aquí no tiene importancia.

Desde hace largo rato, sin exageración, en desarrollo deportivo y por supuesto en inversiones, estamos en la cola del mundo, y en medio de nuestra falta de ambición, somos felices viviendo desnudos y enclenques, porque el futuro nos vale, como si no pensáramos vivir en él.

La mejor instalación deportiva que tenemos, es ese Estadio Nacional en ruinas, consecuencia de un terremoto, construido por Anastasio Somoza García entre 1945 y 1948… No nos apena, que 55 años después, sigue siendo, herido por sus cuatro costados, envuelto en telarañas, con ese inconfundible “olor” a comején, nuestro gran monumento.

¿Y por qué vamos a avergonzarnos si en los últimos 31 años no hemos podido construir un hospital como El Retiro, ni rehabilitado un sistema de Seguridad Social como el que teníamos en los años 70?

Nicaragua es el único país de Centroamérica que nunca tuvo una pista de tartán. En 1977 se habló consistentemente sobre ese proyecto, pero 25 años después estamos en el mismo punto.

MANAGUA SIN ESTADIO DE FUTBOL

No existe otra capital en el planeta y sus alrededores con una burla cruel llamada Estadio de Fútbol… A los jugadores de Estudiantes de La Plata les parecía una broma grotesca estar ahí en 1966, y casi 40 años después se sorprenderían de encontrarlo en peor estado… Por Dios, ¿qué hacemos por nosotros mismos?

Invertir, ¿qué es eso?… Lo hizo Carlos García rehabilitando espectacularmente el Estadio Nacional en 1972 y abriendo espacio para otros cuatro estadios… Lo hizo la iniciativa privada en el fútbol durante los años 60, cuando la UCA, Flor de Caña y Santa Cecilia construyeron dos sitios para jugar y junto a la gente de Milca, le dieron forma a la mejor etapa de ese deporte como espectáculo.

En la década de los 80 sí se invirtió en la estructuración de recursos humanos, en el montaje de eventos internacionales y en la preparación de atletas, pero no en instalaciones.

DESARROLLO ESTANCADO

Lamentablemente no hemos podido disponer de un verdadero plan de desarrollo deportivo, y al perder ímpetu el deporte escolar, la situación se volvió más agobiante… Por esa razón es que el boxeo, un deporte estrictamente individual, ha logrado prevalecer, y en el béisbol la multiplicación de oportunidades ha permitido el surgimiento de sólo un pelotero de calibre en los últimos 20 años, tal es el caso de Vicente Padilla, porque Marvin Benard fue extraído del sistema norteamericano.

Con un presupuesto tan raquítico, que necesita de varias transfusiones de sangre al mismo tiempo… Nuestros atletas son dramáticamente subestimados, y eso impide que ser vieja gloria sea un estímulo, y sólo sea repercusión fugaz entrar al Salón de la Fama.

¿Cómo se van a sentir atraídos nuestros jóvenes hacia el deporte en medio de circunstancias tan poco favorables?

Invertir en el atleta sólo se vio cuando se tuvo contacto sin incurrir en fuertes gastos, con grandes potencias como la URSS, la RDA y Cuba, que junto a EE.UU. dominaban el firmamento olímpico… Por supuesto, el mayor aporte lo recibíamos.

BAJOS SALARIOS

Nicaragua tiene los atletas de alto rendimiento de menor reconocimiento económico… Recuerdo cuando la revista tica “Triunfo”, publicó los salarios de los mejores futbolistas comparándolos con el de ministros y gerentes. Un total de cinco deportistas estaban entre los 10 más elevados y vivían de acuerdo a ese estatus.

Aquí, con excepción de Nemesio Porras que supo fabricarse espacio como pequeño empresario y luego proyectarse muy bien asesorado y respaldado, ningún atleta ha conseguido tal nivel económico, excepto algunos que dejaron el deporte para concentrarse en ser profesionales.

¿Qué atleta nica es factor de producción?… Ninguno, porque no hemos juntado esfuerzos alrededor de cualquiera de ellos, en busca de una gran proyección. En Alexis Argüello se invirtió por la gestión de Eduardo Román, y en eventos como los Mundiales del 72, 73 y 94, en diferentes escalas, pero no me digan que hemos visto un plan verdaderamente efectivo.

Campeones mundiales de boxeo han sido resultados en varias ocasiones, de casualidades, saltando incluso de la orilla de un comal a la conquista de un cinturón.

En otros países, incluido Cuba, los atletas con etiqueta de estrellas son muy bien valorados… Peloteros como Julio Moya, Ernesto López, Pedro Selva, Sergio Lacayo, Julio Medina, y tantos otros, deberían haberse retirado después de haber ganado lo suficiente por 10, 15 ó 20 años, pero ni siquiera viviendo tres vidas en Nicaragua, saldrían a flote.  

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