Jorge Loáisiga Mayorga y Moisés Martí[email protected]
El ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán y el convicto Byron Jerez, junto al ex director del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones (Telcor), David Robleto, el hoy reo y antiguo mano derecha de Jerez, Harvey Mayorga, el ex director del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), Eduardo Mena y el ex presidente de la estatal empresa Materiales y Construcción (Mayco), Sebastián Martínez Reyes, crearon dos empresas fabricantes de materiales de construcción, utilizando a testaferros, como Silvio Estrada, para vender adoquines a la Corporación de Empresas Regionales de la Construcción (Coerco), adscrita al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Estas empresas eran Concretera de Nicaragua S.A. (Concrenicsa) y Concreto y Construcción S.A. (Concretosa), que fueron utilizadas para vender 6,586,803 córdobas en adoquines, a la empresa Ingeniería de Construcciones (ICO) perteneciente a la Coerco, con los cuales se construiría un tramo de cinco kilómetros de la carretera Río Wawa-Puerto Cabezas, en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).
Actas e informes financieros en poder de LA PRENSA, revelaron cómo Alemán, Jerez, Mena, Robleto y Martínez Reyes utilizaron Concrenicsa y Concretosa para beneficiarse económicamente con este proyecto, que además quedó inconcluso.
Cuando estas operaciones dieron inicio, en enero de 2000, Alemán aún era presidente de la República, Robleto era titular del MTI, Mena era director del Instituto de Desarrollo Rural, Mayorga era director de la Unidad de Adquisiciones de Insumos Médicos del Ministerio de Salud, y Martínez Reyes era gerente de Materiales y Construcciones S.A. (Mayco), que en ese tiempo pertenecía al Estado.
El fraude que se tramó a través de Concrenicsa y Concretosa consistió en la venta de 924,972 unidades de adoquines y 32,000 medio adoquines a ICO del MTI, a un precio de siete córdobas y 3.50 respectivamente, de los cuales sólo se entregaron 261,395 unidades de adoquines y 25,300 medio adoquines a enero del 2002, incumpliendo el contrato de 6,586,803 córdobas.
Los informes financieros de ambas empresas revelaron movimientos de capital que Concrenicsa realizó con Concretosa, desde 2000 hasta principios del presente año, donde se utilizaron testaferros para solapar el fraude contra el MTI.
Arnoldo Alemán fungía como socio mayoritario, y su representante en la mesa de accionistas era Silvio Estrada; Byron Jerez que era el segundo accionista más fuerte, era representado por Miguel Moraga; Eduardo Mena Cuadra era representado por una persona identificada con el nombre de Eddy; Sebastián Martínez Reyes, era representado por Leana Poveda, y David Robleto no utilizaba representante.
USARON MI NOMBRE, DICE ESTRADA
Sobre el “adoquinazo”, Estrada Salmerón aseguró que su única participación en Concretosa fue la firma de un recibo por la compra de unas acciones que al final de cuentas no llegaron a sus manos.
“Me las vendió Ronald Calero, pero eso nunca se concretizó porque ni tuve las acciones en mis manos ni pagué un centavo por ellas. El recibo que le firmé fue sólo como un compromiso de que iba a pagar las acciones, pero nunca las pagué porque nunca me dieron las acciones”, relató.
A juicio de Estrada Salmerón, él resultó “pringado” en este escándalo, porque Eloy Fonseca, abogado responsable de la constitución legal de la junta directiva de Concretosa, usó su nombre sin su consentimiento.
“A mí me mencionaron en los diarios como presidente de la junta directiva de Concretosa y yo no soy socio de nada, por lo que yo no soy testaferro de nadie. Yo fui a hablar con este abogado Eloy Fonseca que de dónde había sacado mi nombre para ponerme como presidente de Concretosa, y él sólo me dijo que de la misma gente de Concretosa”, añadió.
Recordó que él visitó el Registro Mercantil y se sorprendió que en el acta constitutiva de Concretosa estaba su nombre escrito en máquina y en el lugar en el cual se estampa la firma del presidente de la empresa, también estaba su nombre manuscrito, con una letra que según Estrada Salmerón no es la suya.
“Yo no quise aclarar nada ante los diarios que me mencionaron en eso del “adoquinazo” porque yo no soy responsable de nada. Después que me separé del Ministerio de Finanzas no volví a tener ningún contacto con el presidente Alemán”, finalizó Estrada Salmeron.