Luis Alemá[email protected]
La Policía Nacional investiga en coordinación con autoridades salvadoreñas, la existencia de una red de traficantes bien organizada que traslada menores salvadoreños a Estados Unidos, usando pasaportes originales, cuyas fotografías y nombres no corresponden a los portadores.
“Utilizan los pasaportes originales en personas que tienen una semejanza física con la fotografía de los documentos”, explicó la subcomisionada Rosa María Dávila, Jefa de Divulgación y Prensa de la Policía Nacional.
El pasado miércoles, la Policía detectó a dos mujeres que intentaban sacar del país a dos menores y una adolescente con destino a Estados Unidos, los que habían ingresado vía terrestre, a través de la frontera Norte, procedentes de El Salvador, en el microbús Nissan placas P-505806, conducido por Julio Eduardo Escobar. Supuestamente los menores serían entregados a sus familiares que los esperaban en Estados Unidos.
La subcomisionada Dávila confirmó que tras un peritaje solicitado por la Policía al Consulado salvadoreño en Nicaragua, se confirmó que los pasaportes usados en el trasiego de los menores, eran originales.
Los traficantes no sólo tienen capacidad para conseguir pasaportes originales, sino también lugares para instruir a las personas con las que trafican, para que actúen con toda normalidad cuando sean consultados por las autoridades migratorias de los países a donde lleguen.
En el caso de los menores retenidos en el Aeropuerto Internacional de Managua, dos niños y una adolescente, previamente habían sido instruidos para que contestaran con toda normalidad y dijeran que las personas que los trasladaban eran sus familiares. “En este caso, los niños dijeron que la mujer que los acompañaba era su tía, lo que en realidad era falso”, según la jefa policial.
RECIBIERON PAGA
Una de las mujeres detenidas y que está en manos de la Fiscalía, dijo llamarse Ena Cristina Lara Rivas, pero también utilizaba el nombre de Elsa María Chávez Cornejo, de 26 años; la otra persona se identificó como Francisca Claribel González Ventura.
Ambas dijeron que recibieron, de una mujer llamada Guadalupe, en San Salvador, la cantidad de 2,000 dólares para que trasladaran a los menores y a la adolescente a Nicaragua, de donde los llevarían a Puerto Rico, donde tenían la orden de entregarlos a una mujer que se identificaría como Ana Cristina, ésta a su vez llevaría a los pequeños hasta Los Ángeles, Estados Unidos.