- Estadistas de los países más poderosos del mundo se dan cita para superar las diferencias por la guerra en Irak
Reuters
SAN PETERSBURGO, RUSIA.- Líderes mundiales se reunieron el viernes en San Petersburgo, decididos a que el espíritu festivo de las celebraciones por el 300 aniversario de la vieja capital zarista de Rusia, despeje la cargada atmósfera que dejó la guerra en Irak.
Protagonistas del agrio debate sobre la invasión liderada por Estados Unidos, como los líderes de Francia, Alemania y Gran Bretaña, llegaron para tres días de fastuosas celebraciones por el aniversario de la ciudad natal de Putin.
El presidente estadounidense, George W. Bush, llegará el sábado.
Putin, quien será el zar de la celebración mostrando el esplendor de una ciudad restaurada con 1,500 millones de dólares, recibió efusivamente a los huéspedes.
“Nos hemos esforzado para hacer todo de modo que ustedes, en este círculo de amigos, se sientan en casa en todo el sentido de la palabra”, dijo a jefes de estados ex soviéticos, los primeros en un grupo de más de 40 invitados en llegar a las celebraciones.
Tanto Bush como su aliado más cercano en la guerra en Irak, el primer ministro británico, Tony Blair, indicaron que deseaban que la reunión fuera el inicio de un nuevo acercamiento tras las divisiones por el conflicto en el país árabe.
Bush, quien sostendrá un encuentro por separado con Putin el domingo, adoptó un tono conciliador antes de partir hacia Europa, al decir que no habría confrontación con Francia y otros países como Rusia, que se opusieron a la guerra, aunque señaló que todavía había frustración en su país por la conducta francesa.
“Es una oportunidad para hablar con algunos que estuvieron de acuerdo con nosotros sobre Irak y algunos que no”, dijo Bush de su visita a Europa, que también incluye la asistencia a la cumbre del Grupo de los Ocho en Francia.
Blair, en declaraciones en Polonia, exhortó el viernes a Europa a superar sus diferencias con Estados Unidos y trabajar juntos para liberar al mundo del terrorismo y las armas de exterminio.
“Este es un momento crucial. Es un momento para elegir entre la reconciliación y el alejamiento”, dijo Blair en un discurso en Varsovia.
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, y el presidente francés, Jacques Chirac, se unirán a Blair y otros líderes en un brindis con champán al pie de la estatua del zar Pedro el Grande, fundador de la ciudad.
Miles de policías fuertemente armados velan por la seguridad de los dignatarios invitados.