- Ejército urge enfrentar de manera integral el tráfico de drogas, de madera, de armas y otros ilícitos para evitar colapso del Estado
Eduardo Marenco Tercero [email protected]
El Ejército de Nicaragua alertó ayer sobre las “nuevas amenazas” que se ciernen sobre el país, las que de no enfrentarse en forma integral podrían hacer colapsar al Estado, tal como ha ocurrido en otros países donde el narcotráfico ha debilitado a las instituciones.
El coronel Adolfo Zepeda, vocero de la institución militar, señaló en entrevista con LA PRENSA que aunque el tráfico de armas, de madera preciosa, de inmigrantes ilegales y la piratería marítima son problemas graves, el narcotráfico representa el mayor desafío.
“En la medida en que avance la narcoactividad, las instituciones del Estado, y por supuesto el Estado mismo, se debilitará, y… —no lo queramos—… colapsará (tal) como ha ocurrido en otros países, en América del Sur, fundamentalmente”, señaló Zepeda.
Se estima que anualmente son introducidas por la Costa Caribe nicaragüense unas 18 toneladas métricas de cocaína, que van con rumbo a Estados Unidos, según un análisis militar.
Entre 1998 y 2002, los operativos antinarcóticos en los que ha participado el Ejército han dejado como resultado el decomiso de 10,819 kilos de cocaína y 5,783 libras de marihuana. Este año se ha incautado treinta kilos de cocaína y 77.1 gramos de heroína.
LAS PELIGROSAS ÁREAS SIN GOBIERNO
El coronel Zepeda aseveró que la existencia de “áreas sin gobierno”, especialmente en el litoral atlántico del país, aumenta la gravedad del desafío al Estado nicaragüense.
“Las áreas sin gobierno son peligrosas porque permiten el actuar delincuencial, y las mismas se presentan a lo largo de los litorales atlántico y pacífico, así como en las zonas fronterizas norte y sur”, puntualizó.
Estas actividades ilegales, indicó Zepeda, son una amenaza a la soberanía, a la independencia e integridad territorial de Nicaragua, y por lo tanto ameritan la atención del Ejército y del Estado en su conjunto.
“La narcoactividad descompone y corrompe en lugares donde el accionar del Estado es bastante débil y precisamente los lugares a los que se llama “áreas sin gobierno” son parte de nuestro territorio, pero no existen autoridades que hagan llegar las leyes del Estado nicaragüense”, razonó Zepeda.
PREPARARSE PARA LOS EFECTOS DEL PLAN COLOMBIA
El jefe militar advirtió que el avance del Plan Colombia provocará que los grupos terroristas y narcotraficantes de ese país sean acorralados, por lo que buscarán cómo huir de las zonas afectadas, de modo que Centroamérica y especialmente Nicaragua, “corren el riesgo de transformarse en refugio o escondite de sicarios o criminales al servicio del terrorismo y de narcotraficantes”.
“Estamos preparándonos para un escenario de ese tipo”, advirtió, debido a la cercanía geográfica y cultural con Colombia.
Sin embargo, no hay recursos suficientes. La Fuerza Naval carece de suficientes guardacostas, de lanchas rápidas. Y la Fuerza Aérea no cuenta con radares para contrarrestar las rutas aéreas del narcotráfico, detectadas en colaboración con el Comando Sur de Estados Unidos (ver mapa). En este momento no hay medios aéreos disponibles para la intercepción de estos vuelos ilegales.
EL TRÁFICO DE MADERA EN EL TRIÁNGULO MINERO
En el Triángulo Minero –Bonanza, Siuna y Rosita– se produce el tráfico ilegal de madera preciosa; después de la tala ilegal, ésta es transportada por río a los lugares donde es aserrada para luego ser exportada desde los puertos del Atlántico, generalmente.
El 29 de enero en Kukalaya, el Ejército incautó 315 trozas de cedro real y caoba que pertenecían al señor Roy Delgado. En esa misma fecha, se retuvo 200 tucas de caoba que pertenecían al señor Emiliano García.
El 16 de marzo, se requisaron en Leimus 2,000 pies de maderas preciosas al señor Gregorio Martínez. El 21 de mayo, en Waspán, fueron retenidos 42 fletes y 37 tucas de caoba. Ese mismo día, se detuvo a dos camiones madereros propiedad del señor Mario Zeledón, que trasladaban 2,000 pies de caoba.
El coronel Zepeda advirtió que hay una mafia dedicada al tráfico ilegal de madera que ha logrado penetrar algunas instituciones estatales, “porque nosotros no nos hemos explicamos cómo obtienen permisos para poder operar con permisos aparentemente legales; cuando se investiga se ve que son falsos y, en algunos casos, han sido protegidos por autoridades legales”.
UN SUBREGISTRO EN TRÁFICO DE INDOCUMENTADOS
El tráfico de ilegales se produce en la Frontera Sur, en Peñas Blancas principalmente; y en el litoral atlántico, en Puerto Cabezas y Bluefields. Son inmigrantes procedentes de Colombia, Perú, que son conducidos por “coyotes” de origen guatemalteco. “Esta gente obtiene documentos falsos en el país, lo que les permite continuar su viaje hacia el norte del continente, obtienen documentos como el CA-4 por ejemplo”, alertó el coronel Zepeda.
En Nicaragua, agregó, ya se han producido pasadas de cuentas entre personas vinculadas a estas actividades ilegales, lo cual conlleva el peligro de corromper los sistemas administrativos establecidos. En el 2002, se ha capturado a 18 inmigrantes ilegales, pero el flujo es mucho mayor.
BOLAÑOS A BLUEFIELDS
El presidente Enrique Bolaños viaja hoy en compañía de varios ministros y de la embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Bárbara Moore, hasta la ciudad de Bluefields, donde la Policía Nacional investiga la presunta vinculación de autoridades policiales en el narcotráfico.
Bolaños asiste a una ceremonia en la que el Comando Sur de Estados Unidos hará entrega al Ejército de Nicaragua de un guardacostas Dabur, acondicionado para la lucha contra el narcotráfico.
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