Concluye desalojo en Saslaya

105 familias de colonos fueron sacadas del Parque Nacional que forma parte de la Reserva Biológica de Bosawás Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected] El proceso de desalojo de los precaristas que estaban asentados en el Parque Nacional Saslaya, ubicado a unos 50 kilómetros al noroeste de Siuna, Región Autónoma del Atlántico Norte, concluyó el pasado lunes. […]

  • 105 familias de colonos fueron sacadas del Parque Nacional que forma parte de la Reserva Biológica de Bosawás

Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]

El proceso de desalojo de los precaristas que estaban asentados en el Parque Nacional Saslaya, ubicado a unos 50 kilómetros al noroeste de Siuna, Región Autónoma del Atlántico Norte, concluyó el pasado lunes.

El plan incluyó a 105 familias que suman 663 personas, entre ellas mujeres, niños, ancianos y hombres, quienes fueron sacadas del área protegida y se les ubicó temporalmente en la cooperativa del “Hormiguero”, mientras deciden dónde se van a radicar definitivamente.

Los precaristas estaban alojados en la periferia del Cerro Saslaya, en los lugares conocidos como “Agua sucia”, “Agua verde”, “El inocente”, “Parawás”, “Naranjal” y “Los Manchones”.

El jefe militar del Triángulo Minero, teniente coronel Manuel Casco, informó que el plan de desalojo tuvo un éxito rotundo porque no se produjeron incidentes violentos ni resistencia; “además se sobrecumplió la meta planteada que era de 81 familias”, indicó Casco.

DESALOJADOS A LA DERIVA

El guardabosque José María Soza dijo a LA PRENSA que se le había ayudado a los precaristas desalojados, con alimentos y medicinas, pero ellos están preocupados porque no tienen adónde ir.

Las familias desalojadas provienen de Ayapal, Bocay, Matagalpa, Jinotega, Waslala, El Naranjal y sólo tres eran del municipio de Siuna.

DESTRUCCIÓN

Según las estadísticas de la Secretaría Técnica de Bosawás, alrededor de 10 mil manzanas de tierra eran ocupadas por los colonos desalojados.

“Derribaban los árboles para venderlos en el mercado negro; sembraban granos básicos y pasto para el ganado; incluso, algunos cultivaban marihuana”, explicó el técnico de Bosawás, Francisco Mairena Cermeño.

Mairena reconoció que aún falta mucho para frenar el deterioro de esta reserva biológica. “Solamente desalojamos a los colonos del área del Cerro Saslaya, pero en el resto de Bosawás están asentadas más de 500 familias de precaristas y no se puede descartar que en el futuro, otras personas se aventuren a instalarse ahí”, concluyó Mairena.  

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