José Mercedes Aguilar López
Es preocupante que la justicia esté llegando a extremos intolerantes.
Tantos vicios que por décadas han carcomido al Poder Judicial requieren una profunda reflexión y que los ciudadanos expresemos la necesidad de que se brinde confianza, justicia y equidad a todos los nicaragüenses.
Acabar con tantos vicios es una tarea de hormigas, es como tejer de noche y por el día que se enrede la madeja.
Pero también, como lo ha expresado la magistrada presidente del alto tribunal, la población siente mayor oportunidad para despojarse del miedo y decir lo que a diario sucede en todos los juzgados de la República.
Romper con la cultura de la coima es acabar con los monopolios existentes entre abogados, secretarios y jueces, los nombramientos apadrinados entre diputados y magistrados, crear nuevos juzgados que le permitan a la población el acceso a la justicia.
Es necesario regresar a un estado o de moralidad, de profesionalismo, de auténticos valores entre abogados y funcionarios del Poder Judicial que son marginados por los grupos del poder político y que hoy opacan el sistema judicial.