- Cerca del 20 por ciento de los municipios del país carecen de delegaciones policiales, y las “áreas sin ley” se han convertido en una amenaza para Nicaragua
Eduardo Marenco [email protected]
Nicaragua tiene “buenas notas”. La pregunta es hasta cuándo las tendrá. Aunque el presidente de Estados Unidos, George Bush, no incluyó a Nicaragua entre los principales países donde se produce o trafica con narcóticos, ni en la lista de países con serios problemas de lavado de dinero de la narcoactividad, en territorio nicaragüense sobran los “espacios sin gobierno” o “áreas sin ley”.
Son zonas que sirven de guarida o de corredor a grupos mafiosos y constituyen una amenaza, que requiere atención policial, militar e integral del Estado nicaragüense, advirtió el consultor en asuntos cívicos militares, Roberto Cajina.
El especialista considera que la amenaza del narcotráfico no consiste sólo en el uso del territorio nacional como corredor para el tráfico de estupefacientes, o en el hecho de que parte de la droga que circula sea dejada en el país para corromper a nuestra juventud.
“La amenaza también es la posibilidad que tiene la narcoactividad de corromper al Estado y a toda la sociedad”, alertó el analista, porque “nadie es inmune al poder corruptor del narcotráfico”.
Atenta contra gobiernos
El Ejército de Nicaragua es una de las primeras instituciones que han advertido sobre las nuevas amenazas. “El consumo de drogas y el tráfico de las mismas, con miles de millones de dólares de por medio atenta contra la estabilidad de los gobiernos”, dijo el general Javier Carrión, Comandante en Jefe del Ejército, durante la “Lección Inaugural del Año de Instrucción Militar 2003”.
El Ejército de Nicaragua, dijo Carrión en su discurso, es el más pequeño de Centroamérica y el de más bajo presupuesto.
En los próximos días, el gobierno de Estados Unidos donará una lancha de origen israelí, como parte del acuerdo binacional “para la cooperación en la eliminación del tráfico ilícito por mar y aire”, suscrito entre ambos Estados.
Pero en el ámbito militar existe preocupación por la flota débil y vieja de helicópteros soviéticos de la Fuerza Aérea, y la escasez de recursos en la Fuerza Naval.
Falta autoridad
La región caribeña del país, igual que otros municipios de la zona del Pacífico, es un inmenso territorio donde se dificulta el ejercicio de la autoridad; porque son sitios aislados de los principales centros urbanos, abandonados por las instituciones y propicios para que allí florezca cualquier actividad ilegal, indicó Roberto Cajina.
Según la Coordinadora Civil para la Emergencia y la Reconstrucción (CCER), cerca del 20 por ciento de los municipios del país carecen de delegación policial.
La costa caribeña nicaragüense, añadió Cajina, además de su diversidad étnica, tiene altos niveles de desempleo y faltan allí políticas públicas concertadas.
¿Armas y dinero para las FARC?
El 17 de septiembre de 2002, el administrador de la DEA, Asa Hutchinson, dijo ante el Senado de Estados Unidos, que en los meses recientes hubo numerosos reportes de que miembros y asociados a las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), intercambiaban cocaína por dinero o armas con suplidores de armamento alrededor del mundo.
“Aunque no ha sido corroborado, estos suplidores de armas incluiría a criminales, grupos revolucionarios y oficiales corruptos de los gobiernos de México, Nicaragua, Rusia y Venezuela”, dijo Hutchinson.
Se supone que a cambio de armas o drogas, estos grupos habrían entregado a las FARC, rifles AK-47, ametralladoras M60, cohetes, granadas y misiles tierra aire “IGLS, Strela y Stinger”.
Un informe de la DEA sobre el narcotráfico en Colombia, destaca que el archipiélago de San Andrés y sus cayos adyacentes, cuya soberanía alega el país sudamericano, son utilizados por grupos de traficantes como lugares estratégicos en el Mar Caribe, que funcionan como centro de comando y control para sus operaciones de tráfico de estupefacientes.
Los quiebres
En 2002, la Policía Nacional arrestó a unas 900 personas por cargos relacionados con drogas, incluyendo a 22 extranjeros.
-En el mismo período, las autoridades nicaragüenses decomisaron 2,100 kilogramos de cocaína, 49.7 kilos de heroína, 132,218 plantas de marihuana, 11,650 piedras de crack, y 19,860 tabletas de éxtasis.
-“Los decomisos representan un significante incremento respecto al año anterior”, indica el Informe sobre la Estrategia Internacional Antinarcóticos del Departamento
de Estado.
Pocos policías
Informes del gobierno de Estados Unidos indican que en Nicaragua hay 116 policías en la Unidad Antinarcóticos de la Policía Nacional, y que un oficial de línea, en términos generales, devenga el equivalente de US$120 dólares por mes, algo insignificante en comparación con el dinero que mueve el narcotráfico. También advierten que en algunas comunidades de la región caribeña, el tráfico de drogas se ha convertido en la principal actividad económica