Walter Treminio UrbinaCorresponsal LA PRENSA/[email protected]
Una panga de fibra de vidrio de 42 pies de largo, blanco con azul, la más larga que se ha recuperado al narcotráfico internacional, fue recuperada por un pescador de Bilwi, cuando flotaba a 25 millas de esta ciudad, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
La lancha, además, posee tres motores de 200 caballos de fuerza cada uno, y según las autoridades, ésta pudo ser utilizada para traficar drogas en alta mar. La misma tiene dos compartimentos localizados en el piso, los cuales estaban sellados con candados y se sospechaba que en su interior había droga.
A las tres de la tarde de ayer, una grúa de la empresa portuaria, junto con el esfuerzo de los soldados de la Fuerza Naval del Ejército, voltearon la panga, y muchos curiosos pudieron observar que los compartimentos se encontraban vacíos, solamente tenían pedazos de tabla, dos pichangas de aceite y dos barriles vacíos.
FUE BALEADA
En la parte delantera de la panga se pudo observar dos impactos de bala. La Capitanía está investigando. “No le podemos afirmar qué pasó, el destino de la tripulación y el objetivo que traían. Lo que sí podemos afirmar es que la panga proviene de los narcotraficantes”, indicó el mayor Brenes.
Para el comisionado Gregorio Aburto, jefe de la Policía en la RAAN, los narcos que provienen de otra zonas de Centroamérica, interceptan a los narcotraficantes colombianos, para introducir la droga ya sea a Nicaragua, Hondura o México.
“Ésta es una muestra de que los narcos se enfrentan entre ellos, ya sea por el territorio o por apoderarse de la droga. Recordemos que nuestras aguas marítimas pegan con aguas internacionales, y al sur tenemos Colombia y al norte Honduras, donde precisamente en la barrita de Cabo Gracia a Dios se dan los grandes trasiegos de droga”, afirmó el jefe policial.
Aburto confirmó que en los últimos días se han recuperado tres pangas de fibra de vidrio, y que las correntadas del mar las arrastran hasta las playas de Sandy Bay Norte o Puerto Cabezas, una vez que son abandonadas por los narcotraficantes.