- Inversionistas interesados son nicas en su mayoría
Mario José Moncada [email protected]
Alrededor de 110 oferentes, en su mayoría nicaragüenses, presentaron un mil propuestas para adquirir parte de los 206 millones de dólares en créditos y bienes inmuebles de los bancos quebrados, en la primera subasta de activos realizada ayer en el país, asumiendo el riesgo de participar en un proceso sobre cuya transparencia se pronunciará la Contraloría General de la República (CGR) en los próximos días.
El resultado de esta subasta, para acabar con “los remanentes de los remanentes”, según el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso; o con “el chingaste” de las quiebras de siete bancos estatales y privados, como dijo el ministro Agropecuario y Forestal, José Augusto Navarro; se sabrá dentro de una semana cuando sean anunciados los ganadores.
Durante cuatro horas, los 110 oferentes, muchos apresurados y sin querer dar la cara a los medios de comunicación, y otros más calmados, desfilaron por el pasillo central del antiguo Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), cuyo edificio forma parte de los activos en subasta, llevando en sobres cerrados las ofertas que consideran justas, para quedarse con algunos de los 5,500 créditos y poco más de 900 propiedades que fueron a subasta.
El jefe de Proyectos de la firma encargada de la subasta, First Financial Network, Alfredo Berber, adelantó que la mayoría de los oferentes apostaron por las propiedades, “por la sencilla razón de que aprecian un menor riesgo de invertir en un bien inmueble que en una cartera (de créditos)”.
El presidente del BCN admitió que quedarán “una cantidad significativa” de créditos que no serán vendidos, razón por la cual adelantó que el BCN trabaja en coordinación con el Ministerio de Hacienda, en la elaboración de una ley para crear una unidad especial dentro del Fondo de Garantía de los Depósitos (Fogade), que se haría cargo de liquidar de mejor manera los remanentes de esta subasta.
BUSCANDO LO BARATO
Algunos “postores” como Juan Carlos Zúñiga, propietario del autolote “El Chele”, optaron por participar en la subasta buscando adquirir terrenos “que nos salgan baratos”, confesó. Sobre ellos ofreció desde 10 mil hasta 20 mil dólares, según su tamaño.
La presidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (INDE), Deyanira Argüello, también se presentó en calidad personal para comprar un edificio localizado en Managua, confiando que le devolverán la garantía que tuvo que presentar, en caso de que no lo gane.
Algunos llegaron desesperados tratando de sacar su propiedad de la liquidación, como el caso de Osmín Velásquez, quien asegura que su vivienda en el reparto Las Colinas Sur, en Managua, está siendo subastada por un préstamo que hizo de 101 mil dólares, pero que dijo haber cancelado en 1995, cuando pagó 127 mil dólares, incluyendo intereses.
La subasta realizada ayer es una de las cuatro programadas. La segunda se realizará el 31 de mayo para liquidar los bienes muebles, la tercera el 12 de junio para las obras de arte, y la cuarta el 26 de junio para la cartera cafetalera.
Durante la subasta, al menos 30 efectivos de la Policía Nacional resguardaron las instalaciones del Centro Banic.
MINISTROS “VIGILANTES”
Buena parte de los ministros de gobierno participaron como testigos durante la apertura de los sobres de la primera subasta de los activos de los bancos quebrados, “mandados” por el presidente de la República, Enrique Bolaños, según confesó el ministro Agropecuario y Forestal, Augusto Navarro.
Los ministros José Adán Guerra, de Defensa; José Antonio Alvarado, de Salud; Silvio De Franco, de Educación; Arturo Harding, de Gobernación; y la viceministra de Hacienda, Vilma Rosa León, entre otros, acataron la “orden” presidencial.
También se hicieron presentes Luis Breuer, representante del Fondo Monetario Internacional (FMI), Eduardo Balcárcel del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y Amparo Bavillián del Banco Mundial (BM), quienes evitaron hacer comentarios.