- Existen siete tipos de hepatitis, desde la “A” a la “G”; sólo para dos hay vacunas
Mariela Fernández [email protected]
Si tiene fiebres altas, dolor en el cuerpo, falta de apetito, y la piel se le ha puesto amarilla, debe poner cuidado, puede ser hepatitis. Según la infectóloga Sheyla Silva Bustamante, éstos son algunos de los síntomas que indican que una persona puede portar esa enfermedad.
De acuerdo con Silva, la hepatitis es una enfermedad infecciosa, producida por un virus, el cual ocasiona inflamación en el hígado.
Según ella, existen siete tipos de hepatitis, que van desde la A hasta la hepatitis de tipo G, siendo las más frecuentes las de tipo A, B y C.
Agregó que la hepatitis de tipo A, es más frecuente en la edad pediátrica, que se transmite a través del ciclo denominado mano-ano-boca. “Una vez que el niño defeca, no se lava las manos y posteriormente se las lleva a la boca. Ahí casi de inmediato adquiere el virus de la hepatitis A, que es altamente contagiosa”, indicó.
Este tipo de hepatitis, según la especialista, suele curarse sola, lo cual no indica que en algunos casos se desarrolle una hepatitis fulminante, que incluso puede ser mortal para la persona que la padece.
No obstante, señaló que este tipo de hepatitis se puede prevenir teniendo conciencia de la importancia de las medidas de higiene, el constante lavado de manos, además de la aplicación de la vacuna Havrix que previene dicha enfermedad.
El otro tipo de hepatitis más frecuente es la ocasionada por el virus de la hepatitis B, su única forma de transmisión es a través de las relaciones sexuales, transfusión de sangre y uso de agujas contaminadas en el caso de los drogadictos.
Este tipo de hepatitis en su mayoría se desarrolla de forma crónica en los pacientes y se puede prevenir con la vacuna Twinrex. “Éstos son los únicos tipos de hepatitis que tienen vacuna para prevenirlos, los demás no”, señaló.
Indicó que de los demás tipos de hepatitis –de la D a la G–, aún no se tienen estudios que aseguren su forma de transmisión, lo que sí señaló es que son dañinos al igual que los demás, pues de no darse asistencia a tiempo, ocasionan serios problemas en el hígado, que pueden conducir a la muerte.
Por lo que recomendó en los casos de hepatitis que tienen vacunas, suministrarlas, previa consulta con un médico, y en los demás evitar en la medida de lo posible las transfusiones de sangre.