Irving Prado
Leyendo LA PRENSA del 9 de mayo me llamó la atención la noticia: “Diputados aprueban compra de chatarra”. Me decepciona como ciudadano que los nicaragüenses sigamos expuestos a estas barbaridades. Seguimos en manos de los buseros que junto con los taxeros son un peligro para los usuarios, peatones y demás conductores.
¿Cómo es posible que los “honorables” diputados permitan la compra de vehículos tan viejos conociendo el peligro que esto representará para la población? ¿Cuántas veces los transportistas han llegado a acuerdos para brindar un mejor servicio a la población? Sin embargo, continúan los accidentes, el pésimo servicio, la delincuencia al volante…
¿Será que los señores diputados han pecado por ingenuos? Lo dudo mucho, pues aunque les exijan un chequeo técnico cauteloso, los buseros no quieren invertir en sus unidades para brindar el servicio que la población se merece y exige desde hace mucho tiempo. Está por verse también si de una vez por todas la Policía Nacional hace su trabajo y empieza a castigar a estos delincuentes.
Pero la ciudadanía no debe desmayar ni perder la esperanza de que algún día Nicaragua será libre de legisladores y transportistas irresponsables.